Tiempo atrás, GRUPOLAPROVINCIA.COM habló con la concejala Natalia Beraza sobre los problemas de los vecinos de Lobería, quien mencionó el "déficit habitacional" como una de las principales demandas.

Hoy, lejos de mejorar, la situación está "más complicada", aseguró la concejala en un nuevo diálogo con este medio. La construcción y el acceso a viviendas sociales sigue siendo una deuda por parte de la gestión de Juan José Fioramonti, que parece no atender los reclamos vecinales.

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Natalia Beraza

-Meses atrás hemos hablado de que la gestión de Juan José Fioramonti en la ciudad era “de maquillaje”, así la había calificado usted. ¿Qué balance se puede hacer con el correr de los meses de la gestión y de estos siete años de gobierno de Fioramonti?

Si retomamos los temas que en ese momento hablamos, lo cierto es que si volvieras a publicar la nota cambiándole de fecha la situación sería la misma o incluso en algunas áreas está más complicado que aquella que describía en esa oportunidad.

Los temas básicos que nos preocupan a nosotros como oposición siempre rondan en torno a la salud, la vivienda, la seguridad que son los ejes más problemáticos y más descubiertos que tiene esta gestión.

-¿Cómo es la relación que mantiene el Ejecutivo con los vecinos? ¿El intendente va a los barrios? ¿Es un gobierno de puertas abiertas? ¿Escucha los reclamos vecinales?

Sí, en general hace salidas y recorridas por los barrios, pero lo cierto y lo que nos llama la atención es que las oficinas públicas generalmente están vacías.

Para lograr una atención directa del intendente, la verdad es que tenés que hacer varios trámites y a veces ni siquiera lo conseguís. Por ejemplo, en la gestión anterior en áreas como Desarrollo Social, en el mismo despacho del intendente, siempre había gente. Ahora las oficinas están vacías, la gente se cansa de ir, reclamar y directamente ya no se presenta más, lo cual nos preocupa también.

Pero en realidad lo que se ve es eso: la gente ya no se acerca a las oficinas públicas, desisten los reclamos, que es por supuesto una preocupación porque la verdad es que el reclamo hace que se obtenga respuesta.

-Me imagino que en este sentido los vecinos hacen de alguna manera catarsis con la oposición. ¿Cuáles son los problemas que redundan en la ciudad? Usted señalaba la salud y el hacinamiento en la nota anterior. ¿Qué les preocupa a los vecinos de Lobería?

Sí, la palabra hacinamiento y precarización causaron estupor, pero en lo cierto es que hay enorme demanda de viviendas, tal como lo había mencionado. La problemática sigue vigente, este es el séptimo año de gestión y aún no tenemos un plan de urbanización. Y Lobería es uno de los pocos distritos de la Provincia donde no solo no se ha generado suelo urbano para disponerlo a la construcción de viviendas sociales, sino que incluso nos hemos desprendido de algunas tierras públicas.

"No hay un lugar prioritario para la construcción de viviendas sociales en la gestión de Fioramonti"

En este sentido, hace unos meses se subastaron tres lotes de terrenos donde había un galpón municipal que como había quedado dentro de la zona urbana había que trasladarlo. Se realizó una subasta pública, situación que nosotros desde el Concejo Deliberante obviamente no acompañamos, con el pretexto de recaudar dinero para la construcción de viviendas sociales. Lo cierto es que a la fecha han transcurrido tres meses y aún no hay novedades de construcción de las viviendas por parte de la administración municipal.

Sí hay un plan provincial y hay un convenio firmado para la construcción de 10 viviendas inicialmente, luego 37 y luego otras 10 más. La Provincia ha hecho un primer desembolso hace alrededor de cuatro meses. Ese desembolso no ha sido rendido por la Municipalidad, por tanto las obras si se iniciaron no presentaron una certificación y por tanto no siguen los desembolsos.

Entonces lo que vemos es que tampoco hay un lugar prioritario para la vivienda en la gestión, lo que nos preocupa porque realmente se hace necesaria la construcción de viviendas sociales.

-Con respecto a la situación sanitaria, ¿cómo están funcionando las salitas barriales?

Las salitas barriales están funcionando bien, el personal a veces está desbordado, se nota la ausencia de especialidades. Nosotros contamos hoy con una sola ambulancia de traslado, lo cual pone no solo en riesgo a la población sino que genera una enorme preocupación porque imagínate con una sola ambulancia ante dos hechos tenés que trasladar una sola persona.

"Contamos hoy con una sola ambulancia de traslado, lo cual pone en riesgo a la población"

Nos preocupa también la falta de anestesistas, lo cual genera que se reprogramen constantemente cirugías que son necesarias. Tenemos problemas en atención en guardia porque no se logran cubrir satisfactoriamente.

Los pocos instrumentos de diagnóstico que tenemos en el hospital no funcionan, como es el caso del endoscopio; un tomógrafo que se había comprometido a la compra no ha llegado. Para practicarte un electrocardiograma tenés que esperar más de dos meses. Obviamente siempre destacando el enorme esfuerzo que hace el personal de salud y de enfermería.

-Si pudiera definir en una o en dos palabras la gestión local, ¿cuáles serían?

Creo que debería reformular la agenda de prioridades y creo que en este sentido estos temas que abordamos, incluso lo de seguridad, debieran ocupar un lugar más trascendental o prioritario en la agenda municipal.

Creo que se ha corrido de eje. También se nota un desgaste propio de la gestión. Se nota que hay internas, hay cambios de funcionarios en áreas sensibles, hay renuncias que no se han podido lograr cubrir en cargos sensibles