(Por Pedro Fernández Mouján).- El grupo de teatro musical Los Amados estrenó anoche ante un Auditorio Belgrano colmado su espectáculo "Ardientes Gardel y Le Pera", en el que recrea canciones de la gloriosa dupla creativa argentina pero a ritmo tropical y bajo los códigos propios del conjunto que conduce con mano suave y maestra Alejo "Chino" Amado.

Canciones conocidísimas como "El día que me quieras" pero transformada en bolero o un instrumental de "Melodía de arrabal" que pasó de milonga a merengue compusieron parte del material que la banda puso en juego en este espectáculo, el primero que estrena en los últimos cinco años, después del logrado "La cumbiancha de Agustín Lara".

Frescos, deliciosos, amables y cercanos, Los Amados no esquivaron ninguno de los guiños kitsch a los que son tan afectos y que transitan a través del género romántico melodramático que cultivan con humor, ni descuidaron las entonaciones tan propias y particulares que llevan al escenario en un juego que entablan con la audiencia y que está lleno de complicidades establecidas a lo largo de los años.

Lo extraño del asunto es que Carlos Gardel y Alfredo Le Pera no dejan nunca, a pesar del juego que los transforma, de ser ellos mismos y pareciera, incluso en algunos casos, que sus canciones hubieran podido ser escritas bajo otros registros distintos de los originarios, el bolero o el son, por ejemplo.

No es ajena a esta posibilidad el repertorio que Gardel cultiva junto a Le Pera en los últimos tres años de la vida de ambos, luego de que se conocieran en Europa en 1932, cuando el Zorzal Criollo pasa a ser apetecido por los estudios de Hollywood y se ve en la necesidad de un socio a la altura del desafío, y antes de la tragedia que los condena a muerte en Medellín en 1935.

Ese híbrido que fueron las películas musicales de Gardel (filmó ocho en tres años y de resonante éxito) marcaron también, por necesidades propias del mercado y las audiencias, su mayor grado de universalización, cierto renunciamiento a los gestos más típicos y un alejamiento del registro campero y guitarrístico que El Mudo cultivó a lo largo de tantos años y con el que recorrió clubes, pueblos y poblados argentinos mientras fue erigiéndose en mayor cantor que dio el país y se dio a conocer en Europa.

Sobre estos rasgos más alisados de la canción gardeliana es sobre los que se montan Los Amados para su curioso experimento, del cual salen airosos y enteros, con particular encomio interpretativo por parte de sus músicos y una bella y simple escenografía, diseñada a a partir de telas pintadas con filetes y la figura de los dos artistas evocados, junto a la estridencia del vestuario, materialidad innegociable del grupo.

El vals "Amores de estudiantes" transformado en un son romántico o "Soledad" en un registro cercano al bolero fueron otros de los grandes, históricos e inconmovibles hits que el grupo desplegó en este nuevo show, el primero en que se atreve a un repertorio absolutamente argentino.

También se escucharon "Lejana tierra mía", "Sus ojos se cerraron" ("y el mundo siguió andando", uno de los más conmovedores versos de la historia del tango), "Volver", "Rubias de New York", "Mi Buenos Aires querido", y "Por una cabeza", estos últimos dos a ritmo de salsa y ultrabailables, que cerraron el recorrido musical Amado sobre las creaciones de la maravillosa dupla que dejó una marca imborrable, y posiblemente la más contundente, en la canción argentina.

Con la gracia y simpatía que lo caracterizan, el Chino mechó a lo largo del show en diálogo permanente con la platea, anécdotas, datos, pequeñas historias de esos herméticos tres años, de los que apenas se cuelan registros de cómo se vivió en la intimidad ese éxito arrollador y planetario de Gardel con Hollywood y las orquestas.

En algún momento, el cantante propone un Verdadero-Falso con el público sobre mitos y verdades que se saben, conocen o desconocen de la historia del inmenso cantor argentino, ícono y constructor de algunas de las formas de argentinidad.

El espectáculo "Ardientes Gardel y Le Pera" estrenó anoche y se puede ver en el Auditorio Belgrano (Virrey Loreto 2348) los próximos sábado 21 y viernes 27 de enero; sábados 4, 11 y 18 de febrero y también el viernes 24 de ese mes, siempre a las 21.

El show cuenta con la actuación de Alejandro "el Chino" Viola en voz; Carolina Alberdi en piano y acordeón; Fernando Costa en percusión; Wilson Ortiz en guitarra y bajo; Matías Bahillo en guitarra y trompeta; Alejandro Bordas en guitarra, Esteban Freydier en saxo y Paulina Torres en voz.

La dirección general del espectáculo es de Alejandro Viola, la dirección musical y arreglos de Diego Vila, Matías Bahillo y Los Amados; el diseño de vestuario de Diego Prenolio y la producción de Roberto Bisogno. (Télam)