La Argentina podría verse favorecida este año con un ingreso adicional de US$ 16.000 millones de exportaciones por la suba de los precios internacionales de granos, en un escenario que se viene mostrando "muy favorable" para los países productores, de acuerdo con un análisis de la Fundación Mediterránea.

En el último informe de coyuntura del Ieral (instituto de investigación de la fundación), el economista Juan Manuel Garzón destacó que los últimos precios en puertos argentinos de la soja y el maíz mostraron incrementos del 69% y el 68% en relación con los de 2020, respectivamente.

Garzón evaluó el impacto que el alza de los precios de los granos tendría en el sector y también su aporte a las exportaciones en general, tomando como volúmenes aproximados de cosecha unos 22 millones de toneladas de trigo, 43 millones de soja y 50 millones de maíz, en línea con las estimaciones para la campaña 2021/2022.

Esa producción en conjunto "vale US$ 51 mil millones a los precios internacionales de este año, pero US$ 31 mil millones a los precios del 2020, es decir hay US$ 20 mil millones de efecto precio", resaltó.

"Como no todos los granos se exportan, el premio que generan los altos precios en términos de divisas es aproximadamente el 80% de la cifra anterior, un plus de unos US$ 16 mil millones", agregó.

Garzón puso de relieve que "el escenario externo se viene mostrando muy favorable para Argentina desde fines del 2020 hasta el presente en lo que respecta a precios de commodities agrícolas", ya que desde entonces "los granos se hicieron más escasos", lo que impulsó "una importante mejora en las cotizaciones internacionales".

"Para los países que producen en exceso respecto de lo que necesitan para mantener bien abastecido su mercado interno y en los que el sector agropecuario es una actividad productiva con peso económico propio, caso de nuestro país, el boom de los precios internacionales de las commodities ha sido ganar-ganar: más ingresos para el sector y sus eslabonamientos, más divisas para el país y más recaudación para el Estado", reseñó.

Al respecto, indicó que, en el primer cuatrimestre de este año, "la soja promedió US$ 648 por tonelada en puertos argentinos, un precio que se ubica 20% arriba del valor medio del 2021", aunque si la comparación es contra el 2020 "la brecha se amplía al 69%".

En maíz, los precios muestran una dinámica similar: "US$ 303 / ton en primeros meses de este año, 22% arriba del año pasado y 68% por encima del 2020", señaló el economista del Ieral.

Entre los factores que inciden en la suba de los precios, Garzón destacó tres: existencias globales relativamente bajas, los efectos de la invasión de Rusia sobre la producción ucraniana futura y una oferta de soja de Argentina, Brasil y Paraguay que "será finalmente bastante menor que la del año pasado".

Por otra parte, el investigador marcó como factor bajista "la importante desaceleración de la economía china y probablemente también de la economía global en un contexto de subas de tasas de interés", en especial luego de la decisión al respecto de la Reserva Federal de Estados Unidos.

"Un elemento que será también determinante de la dinámica del mercado en próximos meses es la campaña agrícola en Estados Unidos", advirtió, debido a que "un mínimo problema en el primer productor y exportador mundial de granos generaría presión adicional sobre los precios, lo contrario si la campaña avanzase de manera prometedora". (Télam)