Demandantes de todo el mundo, desde bancos alemanes hasta inversionistas chinos y vietnamitas, forman parte de los más de un millón de acreedores atrapados en el colapso de FTX Group, según datos de los documentos judiciales presentados ante los tribunales de Delaware, Estados Unidos, donde se tramita la quiebra de la compañía cripto.

La empresa, que hasta hace tres semanas integraba el top 3 de plataformas de intercambio de criptomonedas más grandes del mundo, enfrenta ahora los reclamos de cientos de miles de usuarios que nunca pudieron retirar los fondos o criptomonedas depositadas en su plataforma, luego de que congelara los retiros el pasado 7 de noviembre para, días más tarde, presentar su quiebra.

FTX debe a sus 50 mayores acreedores no garantizados un total de US$ 3.100 millones, según una presentación en un tribunal de Delaware el domingo que no reveló la identidad de ninguno de los demandantes, y los 50 reclamos más grandes son de clientes a los que se deben US$ 21 millones o más, según un cable de la agencia Bloomberg.

Sin embargo, los datos de acreedores de montos menores son de los más variados e involucran a más de un 1 millón de empresas y personas, por lo que el caso puede llevar años en concluir.

Los acreedores adjuntaron capturas de pantalla de cuentas comerciales o correos electrónicos que habían recibido de FTX como prueba de lo que se les debía.

Entre estos están un banco alemán con sede en Frankfurt, que afirma que FTX le debe US$ 2,3 millones por depósitos que incluyen Bitcoin, Ethereum y dólares, según documentos presentados; un acreedor de origen chino, con un reclamo por poco más de US $ 21.000; y una gran cantidad de reclamos provenientes de inversionistas con sede en Taiwán, consignó la agencia Bloomberg.

No está claro cuánto dinero se generará a partir de la liquidación de FTX, y es posible que muchos acreedores reciban solo fracciones de lo que se les debe, en todo caso. El proceso puede llevar meses en casos más pequeños y años para quiebras multimillonarias más grandes.

Esto se debe a que las supuestas deudas, que generalmente no están garantizadas, están sujetas a un proceso diseñado para eliminar cualquier reclamo falso, inflado o duplicado.

FTX se había convertido en los últimos años en una de las plataformas de criptomonedas más importantes del mundo y había llegado a estar valuada en unos 32.000 millones de dólares.

Sin embargo, la empresa colapsó en pocos días después de que surgiesen dudas sobre su solvencia, que llevó a muchos usuarios a apresurarse a retirar su dinero, dejándola sin liquidez y revelando un muy mal manejo de fondos de sus usuarios.

Se cree que FTX habría usado miles de millones de dólares de sus clientes para financiar arriesgadas apuestas a través de su firma de inversiones Alameda Research, motivo por el cual las autoridades de Bahamas y de Estados Unidos están investigando posibles delitos cometidos por la firma fundada por Sam Bankman-Fried. (Télam)