La provincia de Salta vive la Semana Santa colmada de turistas que recorren los distintos pueblos salteños, con un promedio de ocupación hotelera del 100% en todos los destinos de la provincia.

“La verdad, el sector está viviendo a pleno esta Semana Santa, con una ocupación del 100% en prácticamente toda la provincia y con mucho movimiento de excursiones, restaurantes y peñas”, dijo a Télam el presidente de la Cámara de Turismo de Salta, Gustavo Di Mécola.

Las siete regiones turísticas en las que se divide la provincia reciben por estos días a los turistas, tanto nacionales como internacionales, con más de 200 actividades religiosas, culturales y recreativas.

“Realmente, se puede observar mucho el efecto positivo del Previaje”, destacó Di Mécola, quien señaló que todo este movimiento “hace avizorar una temporada de invierno realmente positiva”.

Como había anticipado el Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación, la provincia de Salta, que posee unas 20.400 plazas hoteleras, resultó una de las provincias más elegidas por los turistas durante el fin de semana largo de Semana Santa, con un alto promedio de ocupación hotelera para los cuatro días.

Un gran movimiento de pasajeros se pudo observar entre el miércoles y hoy en la terminal de ómnibus y en el aeropuerto internacional “Martín Miguel de Güemes”, de la ciudad de Salta.

Fuentes gubernamentales detallaron que, entre los lugares del interior más elegidos se destacan, como siempre, los Valles Calchaquíes, famosos por sus vinos de altura reconocidos a nivel mundial por su calidad, y por su producción de especias, además de los imponentes paisajes.

Otra de las atracciones muy elegida de esta provincia es la Puna, con su paisaje de cardones y de cielo azul intenso, y atractivos como el reconocido Tren a las Nubes, considerado uno de los más altos del mundo, ya que llega a los 4.200 metros de altura sobre el nivel del mar en el Viaducto de la Polvorilla.

Entre las actividades que se pueden realizar en Salta se destacan la práctica de trekking y running, el avistaje de aves, además de experiencias de turismo aventura en los ríos y diques aptos para los deportes acuáticos, como el esquí, las motos de agua, y el rafting.

Otra posibilidad es recorrer caminos de altura en bicicleta o en moto, además de actividades de turismo religioso, rural y culturales.

Además, los turistas pueden disfrutar de la amabilidad de los salteños, la gastronomía y los vinos de altura. (Télam)