El nacimiento de Carlos Gardel en Toulouse es motivo suficiente para que esa ciudad del sur de Francia esté emparentada con Argentina, pero también lo son los más de 3.000 argentinos, que según la oficina de Turismo local viven o viajan con frecuencia a esta urbe de 2.000 años de historia, que se reflejan en todos sus rincones.

La aparición de una partida de nacimiento que dice que fue precisamente en esta ciudad donde Gardel dio sus primeros pasos, es un imán para los argentinos que se acercan a la casa de la Rue du Cannon D'Árcole, que mantiene su fachada en apariencia intacta.

Su interior remodelado deja ver una serie de departamentos bautizados con nombres que identifican claramente el espíritu gardeliano y argentino del lugar: Volver, Buenos Aires, Tango, River Plate, La Boca, Rosario y Garufa, entre otros.

Julián Maldonado, empleado desde hace más de 15 años en la fábrica de aviones Airbus y un enamorado de esta tierra, aunque dice que extraña Buenos Aires y que en algún momento va a volver, visita regularmente la casa que lo acerca a sus raíces.

En 2001, a causa de la crisis, se trasladó junto a su familia a esta ciudad, capital de la región de Occitania del Sur, de la que admite que es "cara" para vivir pero donde "todo funciona y los servicios están al alcance de todos".

"Hay una página de Facebook, Argentinos en Toulouse, que tiene 3.256 miembros, con bastantes jugadores de rugby de primera y segunda división. En Airbus, donde trabajo, seremos 3 o 4 y hay muchos que vienen de paso y de visita desde Barcelona", explicó Julián en declaraciones a Télam.

Toulouse impresiona por sus casas bajas, con tejas rojas y paredes coloradas, la mayoría de "ladrillo visto", sus escasos edificios altos, sus calles estrechas y sus enormes parques.

La ciudad invita a todos a descubrir el pasado, ya sea en su basílica románica, sus discretos palacetes renacentistas de imponentes pórticos, y las fachadas con una singular decoración de tierra cocida.

Su área urbana, con más de 1,3 millones de habitantes, que es también la cuarta mayor de Francia y la primera en crecimiento demográfico, está atravesada por el río Garona.

En su casco urbano (Port de l'Embouchure) se produce la confluencia de los canales de Midi, Brienne y lateral del Garona, conformando brazos de río e islas para regocijo de sus habitantes.

Localizada al suroeste del país, a 90 kilómetros de los Pirineos españoles, se muestra moderna y activa, en un marco en el que debido a su proximidad con España, exhibe un temperamento latino que la distingue.

Es la tercera ciudad universitaria de Francia y vive una relación platónica con su río, el Gartona, que proviene de los Pirineos y es uno de los lugares de paseo preferidos por los habitantes de la ciudad en cuyo margen se realizan conciertos, exposiciones, mercados.

Es imperdible visitar la Place du Capitole, la basílica Saint-Sernin (etapa principal del peregrinaje de Santiago de Compostela, clasificado por la Unesco), el claustro de los Jacobinos, los palacetes construidos durante el Renacimiento (como el hotel de Assézat) y sus 19 museos.

Antigua capital visigoda, hoy es un centro de la aeronáutica y del espacio, sede de una de las plantas más importantes de la fábrica europea de aviones, Airbus, del parque temático Ciudad del Espacio. (Télam)