La llamada "Fiesta del Citrón", en Gaiman, la localidad chubutense caracterizada por ser el lugar de asiento de la colonia galesa, ubicada 40 kilómetros al oeste de la capital provincial, en el centro del valle inferior del río Chubut, comenzó esta mañana en el galpón histórico del ex ferrocarril y se extenderá durante todo el fin de semana, cuando también se instalará un paseo de artesanos, un patio gastronómico y habrá números musicales.

El Citrón es una especie de sandía redonda, parecida a la alcayota (cayote o calabaza blanca), que crece en el valle inferior del río Chubut y con el cual se preparan dulces, mermeladas y chutneys.

"Estamos orgullosos de ser sede de esta fiesta que tiene una directa relación con la colonia galesa porque fueron ellos los que trajeron a estas tierras las primeras semillas" explicó en diálogo con Télam la directora de turismo, Marcela Plust.

Las mermeladas que se producen con ese fruto son utilizadas en las casas de té galés, otra tradición de la localidad, y son muy demandadas por los visitantes.

"Queremos darle valor agregado a este fruto que es tradicional de nuestro valle, y ver de qué otra manera lo podemos utilizar como un ingrediente más dentro de una receta, ya sea en budín, salsa o aderezos" detalló la funcionaria. Uno de los concursos está destinado justamente a la "receta innovadora".

Entre las actividades previstas para este fin de semana se escuchará una disertación del Ingeniero agrónomo Ricardo Irianni, quien se referirá al origen del citrón en el valle inferior del río Chubut.

Como adelanto de su exposición, Irianni explicó a Télam que "a nuestro valle llegaron las primeras semillas con los colonos galeses y es cultivado hace más de 130 años, como lo testimonia una carta de Mihangel Ap Iwan del 14 de octubre de 1889 donde indica que el citrón era un cultivo común de las huertas familiares".

Actualmente, el citrón tiene una renovada demanda para la elaboración de conservas que se consumen localmente y despiertan el interés de viajeros.

"Cada frasco de dulce de citrón es un embajador de su peculiar historia, que es asimismo parte de la rica historia de la colonización y poblamiento del Chubut” sostiene Irianni.

Se trata de un fruto que no se consume crudo sino en dulces y mermeladas cuya producción no es sencilla porque las semillas vienen mezcladas con la pulpa y su preparación demanda tiempo y paciencia.  

La fiesta de este fin de semana, la tercera que se realiza, tiene la particularidad de ser "totalmente presencial y para toda la familia ya que las anteriores tuvieron como base solamente la competencia en la elaboración de dulces", detallaron los organizadores. (Télam)