La mediática Wanda Nara provechó esta vez sus redes sociales para volver a ser el centro de la escena en el mundo del espectáculo y así defenderse de las críticas recibidas por su cuerpo en unas fotos que compartió en Ibiza.

"Soy real. Les puedo asegurar que amo cada centímetro de mi cuerpo", escribió en una historia de Instagram la esposa del delantero argentino Mauro Icardi. "Chicas, si yo estando así, tengo tanto éxito les recomiendo que empiecen a darle a las pizzas sin culpa. Obviamente nadie sube una foto donde se ve mal.

Cuando me enfermé de COVID no subía fotos arruinada en la cama", siguió. Sus palabras fueron acompañadas por una de las fotos por las que Nara recibió mensajes repudiables. "Todos (los que tenemos la posibilidad) ponemos una foto comiendo sushi o en un balcón con buena vista. Me la paso comiendo polenta, arroz y fideos con manteca pero no son muy instagrameables", añadió la también empresaria. Sobre el uso de Photoshop en las fotos, consideró que "el retoque puede beneficiar o perjudicar".

Para cerrar, indicó: "Les puedo asegurar que amo a cada centímetro de mi cuerpo. ¡Sí! Tengo celulitis como todas también acné y en verano raíces, porque descanso de la tintura. En fin, soy real. Y elijo mi mejor perfil para subir a mis redes".

El escandaloso video de Wanda Nara en un boliche en Ibiza. En las últimas horas, Wanda estuvo en el centro de la polémica por un video que subió a sus redes sociales en un boliche en Ibiza junto a su hermana Zaira.

Ambas estaban disfrutando del recital de Ozuna en el sector VIP del boliche Ushuaia con el estilista Kenny Palacios, cuando la rubia capturó en sus historias de Instagram el momento en el que un hombre se acercó a ella y le besó los pechos. Acto seguido, se escucha a Zaira gritar: "Borralo, borralo..."

Pero lejos de hacerle caso a la menor del clan Nara, Wanda dejó las imágenes en su perfil. FGB/GAM NA