(Por Alicia Alvado).- Las organizaciones de la diversidad sexual volverán mañana a las calles en la edición número 30° del orgullo LGBTIQ+, tras atravesar una pandemia que las obligó a interrumpir por primera vez su histórica marcha que une la Plaza de Mayo con el Congreso de la Nación.

Las organizaciones vuelven a marchar después de haber atravesado una pandemia que desafió los límites de sus posibilidades y las obligó a reconvertirse para hacer frente a las crecientes necesidades de los sectores más vulnerables del colectivo.

Al mismo tiempo, la movilización, que comenzará a las 11 con la Feria del Orgullo en Plaza de Mayo desde donde partirá a las 16 rumbo al Congreso, se produce tras haber conseguido tres leyes muy importantes para el colectivo: el cupo nacional trans, el DNI no binario y el aborto legal.

"Tengo comida para una semana", fue el comentario que empezaron a escuchar de sus estudiantes las y los docentes del Bachillerato Popular Trans Mocha Celis al principio de la pandemia de coronavirus y eso reordenó las prioridades de la institución, hoy convertida en Asociación Civil.

"La mayor parte les integrantes del Mocha ejercen la prostitución o están con trabajos no registrados, lo que significó que quedaron en situación de extrema vulnerabilidad durante la cuarentena estricta", explicó a Télam Manu Mirelles, secretaria académica del Bachillerato, el primero destinado para personas trans.

Para colmo de males, la institución se quedaba sin sede porque no podía seguir en el lugar que estaba funcionando en el barrio porteño de Chacarita "porque nos pedían costos imposibles de cubrir" y la Ciudad de Buenos Aires "sólo paga los sueldos de les 21 docentes", parte de los cuales "se destinan a sostener el espacio" .

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"Lo que hicimos entonces fue activar el Teje Solidario, una red que vino a ordenar un poco la necesidad de dar y recibir cuidado, que al principio empezó acompañando a 80 personas y terminamos llegando a 1.500 de la Ciudad y el Gran Buenos Aires, con apoyo de la Cruz Roja y los ministerios de Desarrollo Social y de las Mujeres", dijo.

Mireles explicó que esta red puso en contacto a "personas u organizaciones que podían donar tiempo y dinero, a quienes llamamos 'xadrines'" con personas travestis, trans y no binarias en situación de extrema vulnerabilidad

La consigna es que cada une de las y los "xadrines" se encargara personalmente de hacerle llegar la ayuda a las personas que vivían cerca de su casa para de esta forma no romper el protocolo, pero al mismo tiempo generar una inédita "red de cuidado, de afecto y abrigo".

Pero además de hacerle llegar alimentos, ropa y artículos de higiene personal, esta red se ocupó de resolver otras necesidades como una amenaza de desalojo, la tramitación de un nuevo DNI, el tratamiento de VIH, controles de salud o denuncias de violencia institucional.

Aunque los ministerios de Educación y de Mujeres le cedieron un inmueble en el Barrio de Once, el Mocha sigue funcionando en espacios prestados hasta tanto terminen las obras de readecuación edilicia en la casona de Trenes Argentinos frente a la Plaza Miserere.

Entretanto, el Mocha se constituyó en Asociación Civil "integrada por disidencias sexuales y egresades" del bachillerato, incorporando nuevos programas.

También hay ejemplos de organizaciones que se constituyeron en plena pandemia, como El Teje San Martín que no sólo creó una red de acompañamiento LGBTIQ+ que se extiende por todo el territorio de este partido bonaerense, sino que logró abrir una peluquería en el centro de Villa Ballester atendida por mujeres trans y está a punto de inaugurar una fábrica de pastas.

"Con la pandemia vimos que lo que faltaba era la articulación entre el territorio y el Estado para el real acceso de los derechos de nuestra población e hicimos un sistema de promotores para acercar asistencia alimentaria y ayudar a todas las personas LGBTIQ+ para todo tipo de trámites o gestiones", contó a Télam Guillermo Castro.

Así lograron, por ejemplo que 115 personas accedieran al DNI en el marco de tres operativos conjuntos con el Renaper, inauguraron el merendero Niñeces felices en La Cárcova atendido por personas trans que alimenta a 70 niñas y niños, y organizaron distintas jornadas vacunación, testeos u ollas populares en su sede, la Casa Evita Trans.

"Este año estamos enfocados en el armado de proyectos productivos, en crear trabajo, porque el cupo laboral es un logro, pero un poco inaccesible para algunas personas que necesitaban otro tipo de trabajo. Así surgió 'Fuego Estética' que recupera 30 años de experiencia en peluquería de algunas compañeras", dijo.

En el caso de Trans Argentinxs –la organización de acompañamiento a niñeces, adolescencias y juventudes trans y sus familias-, en este tiempo pudo conseguir lo impensado: la sede propia.

Este sueño se hizo realidad de la mano de Santi Maratea, el influencer cordobés que propuso dotar de un inmueble a la organización como uno de sus objetivos solidarios y en sólo dos semanas logró reunir más de 35 millones de pesos en julio pasado.

"Creamos un dispositivo de apoyo y asesoramiento a infancias, adolescentes y jóvenes trans y no binarios que actualmente acompaña a 320 personas trans de 3 a 24 años y 70 familias, es decir que no todas acompañan porque tienen diferentes miedos y hay mucho desconocimiento aún", dijo a Télam Lautaro Lucas Cruz, referente de Trans Argentinxs.

Enmarcado en un abordaje de derechos y respetuoso de la autonomía personal, "el acompañamiento involucra información sobre cómo rectificar la partida de nacimiento, cómo encarar la transición, y cómo afrontar el día a día, con un padrino o madrino designado y disponible las 24 horas, dependiendo la necesidad de cada persona".

Este acompañamiento personal se complementa con "espacios colectivos de intercambio de experiencias" que son los que más se vieron afectados en pandemia.

No obstante, la pandemia "nos fortaleció y nos permitió crecer como equipo", que de tener siete miembros en marzo de 2020 pasó a tener hoy "más de 30 en todo el país" así como incorporar acciones territoriales nuevas, como "la inscripción de más de 600 personas en el Programa Potenciar Trabajo" o la instalación de gazebos informativos en distintas plazas y parques.

Por su parte el Frente Orgullo y Lucha que integran 25 organizaciones de la diversidad –entre ellas la CHA, 100% Diversidad, Conurbanos por la Diversidad y La Rosa Naranja- llegó mensualmente a 200 integrantes del colectivo con bolsones de provisiones durante más de un año.

(Télam)