Vecinos y turistas disfrutaron hoy de la inauguración del mirador de La Torre Monumental del barrio porteño de Retiro, conocida como Torre de los Ingleses, que reabrió su sexto piso para visitas tras haber permanecido cerrado y en refacción por más de una década.

"Venía caminando y me enteré que estaba el mirador porque vi gente arriba. Está muy bueno. Se ve la ciudad, el río y toda la estación de trenes de Retiro. Lo más lindo es que se ven los jardines de plaza desde arriba", porque "tienen formas que no se aprecian desde abajo", contó a Télam Mariela, una vecina porteña.

Estela, quien subió junto a su sobrina Celeste, ambas provenientes de Temperley, comentó: "habíamos quedado en encontrarnos acá y me encantó subir. Fue una muy linda experiencia", dijo al bajar del mirador ubicado en el sexto piso, a casi 60 metros de altura.

El monumento, donado por los residentes británicos en la Argentina por el centenario de la Revolución de Mayo, es una obra de estilo neorrenacentista revestida con una combinación de ladrillos rojos y piedra labrada.

La obra fue inaugurada el 24 de mayo de 1916 e integra un conjunto de gran valor patrimonial en el barrio de Retiro, junto con las estaciones terminales del ferrocarril, el edificio Kavanagh y los palacios Paz y San Martín.

"Todos los materiales de la construcción de esta torre son de Inglaterra salvo el agua y la arena, incluso trabajaron todos obreros ingleses", comentó Mónica, la guía del recorrido.

La torre posee cuatro grandes relojes en sus cuatro lados "por la puntualidad inglesa y por la terminal de trenes de Retiro, que se inauguró en 1915", explicó la guía.

"Marcaba la hora oficial de la Ciudad y hasta la creación del Obelisco era el monumento más representativo de Buenos Aires", precisó.

Los horarios de visita son de 10.30 a 16 de lunes a viernes y los fines de semana y feriados de 9.30 a 18.30, mientras que la entrada tiene un costo de 100 pesos para acceder al mirador, salvo los miércoles, que es gratis.

Jubilados y universitarios con acreditación y menores de 12 años tienen entrada libre y gratuita.

La reapertura de la torre se realizó el pasado jueves, luego de la reparación del ascensor y la readecuación del área de servicio del primer piso, a la que se incorporó un office.

Esta obra "forma parte del mejoramiento continuo y puesta en valor de nuestro patrimonio histórico y cultural. Se trata de un nuevo punto de encuentro cultural para que vecinos y turistas puedan conocer más de la historia de nuestra ciudad", dijo el ministro de Cultura porteño, Enrique Avogadro.

"Estamos muy contentos con este primer día, hubo más de 100 visitantes y creemos que este número crecerá día a día. Quienes suban al mirador del sexto piso van a tener una postal distinta de Buenos Aires", agregó Juan Vacas, director general de Patrimonio, Museos y Casco Histórico de la ciudad.

Desde el mirador se puede apreciar el barrio de Retiro, el puerto de Buenos Aires, la estación de los trenes Belgrano Norte, San Martín y Mitre, la plaza San Martín, el Paseo del Bajo y el hotel Sheraton.

"Ya había subido hace como 10 años y estaba esperando que lo reinauguren. Veo más grande la ciudad de lo que me acordaba, me encanta recorrer este tipo de monumentos para hacer fotos", comentó a esta agencia Gustavo, que es fotógrafo.

Eduardo, un jubilado que se acercó junto a su hija, aseguró que "se puede ver de una manera distinta este lugar que siempre es de paso. Antes estaba cerrado y muy maltratado, ahora veo que lo pusieron en valor. Me gusta todo, es ver la ciudad de otra manera", aseveró.

Amandine, una joven turista francesa, opinó que "se ve todo muy verde y limpio" y destacó: "es la primera vez que vengo a Buenos Aires y me encanta, es más linda que Santiago de Chile, que es de donde vengo".

La torre alberga el carrillón y cinco campanas de bronce, la mayor de ellas con un peso de siete toneladas.

En su fachada pueden reconocerse los escudos del Reino Unido y la República Argentina y está decorada con flores de cardo, rosas, dragones y tréboles, emblemas de Escocia, la Casa Tudor, Gales e Irlanda.

El reloj es de la prestigiosa casa Gillett & Johnston, de Croydon (Inglaterra), y su melodía es Cuartos de Westminster, la misma que la del Big Ben. (Télam)