Vecinos del Parque Saavedra denunciaron hoy que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires impidió su participación en un encuentro virtual en el que funcionarios locales explicaron el proyecto para regenerar, dentro de ese espacio verde, un tramo del arroyo Medrano, al cual se oponen los residentes de la zona porque consideran que será "una zanja" a cielo abierto.

"No salimos del asombro. Alrededor de 50 vecinos y vecinas de Saavedra acabamos de ser testigos de uno de los momentos más bochornosos de la historia de la Comuna 12, en el marco de un Zoom organizado por Gabriel Jorge Borges, presidente de la Junta Comunal", afirmaron desde el grupo barrial.

En ese sentido, indicaron que "durante la exposición muy cuidada de Gabriel Rosales, director de Infraestructura Urbana de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas, todos los asistentes estábamos silenciados y lo que no resultó lógico es que el chat estuviera restringido y los vecinos no podíamos opinar, ni preguntar, ni comentar algo colectivamente".

"Cero participación ciudadana y un discurso totalmente autoritario y unilateral por parte del Gobierno de la Ciudad sobre la zanja artificial en el Parque Saavedra", agregaron.

En rigor, la iniciativa de la administración porteña apunta a la regeneración del arroyo Medrano en el Parque Saavedra, que cuenta con 1,6 kilómetros de perímetro y está circundado por las calles Pinto, Vilela y las avenidas Melián y García del Río, en el barrio de Saavedra.

Según la propuesta, el arroyo a cielo abierto tendrá una extensión de 500 metros y podrá contar con "caminos peatonales a ambos lados" para generar "un nuevo corredor junto a un curso de agua en un parque de la ciudad".

Tras conocerse el proyecto, los vecinos comenzaron a reunirse en el Parque en distintas oportunidades y difundieron su postura de rechazo a lo que consideran “una zanja alimentada con aguas contaminadas del arroyo Medrano que no resolverá el problema de las inundaciones”.

Por su parte, el Frente de Todos de la Comuna 12 emitió un comunicado a través del cual sumó su rechazo a la construcción de un arroyo artificial y evaluó que la medida "no fue consensuada ni tratada en la Junta Comunal ni en el Consejo Consultivo, tal como ordena la ley 1777 de Comunas”.

“Sin ningún mecanismo que respete la verdadera participación ciudadana, Horacio Rodríguez Larreta inició los trámites para comenzar la obra, presupuestada en cientos de millones de pesos financiados por el Banco Mundial, y las publicitó primero a través de volantes y folletería y luego las hizo informar en una reunión virtual, en la que los micrófonos de los vecinos estuvieron silenciados”, remarcó.

Y agregó que "este nuevo atropello del Ejecutivo porteño, que una vez más apunta a promover el negocio inmobiliario en la zona", y exigió a la gestión local "suspender el plan de obras, a recapacitar y a escuchar a los vecinos, porque son ellos quienes deben decidir sobre las prioridades del barrio, en sintonía con la verdadera democracia participativa”. (Télam)