Una mujer de 30 años permanece internada con pronóstico reservado, luego de padecer una sobredosis en una fiesta electrónica organizada en la localidad santafesina de Armstrong, mientras que desde el Gobierno provincial denunciaron que el evento no estaba autorizado.

"El lugar no estaba preparado, no había asistencia médica, la ayudó la gente que estaba en el lugar. Mi hija estaba en el piso con un paro cardiorrespiratorio rodeada de patovicas", dijo esta mañana Marisa, madre de la joven en declaraciones a los medios locales.

Sobre el estado actual de su hija, la mujer reveló que "está luchando por su vida".

En declaraciones al programa "Todos en la 8", el secretario de Seguridad Preventiva de Santa Fe, Diego Lluma, denunció que los organizadores tenían una "habilitación trucha" por parte del municipio de Armstrong, ubicado a 90 kilómetros de Rosario.

En ese sentido, precisó que "se vendieron 1.200 entradas. La habilitación trucha que otorgó el municipio era para 800 personas. Nos enteramos de esta situación con anticipación, 24 horas antes porque los organizadores tuvieron la desfachatez de contratar servicios de policías adicionales para una fiesta electrónica, que contraviene todas las regulaciones sanitarias para la contención" del coronavirus.

Al hablar por Radio 2 Rosario, la mamá de la mujer señaló que "lo que dicen los toxicólogos es que le dieron una sustancia letal porque mi hija es muy pequeña, de bajo peso. Nos dijeron que fue mucho para el cuerpo de mi hija".

La víctima es Lara, de 30 años, oriunda de Villa Mogueta, que el viernes pasado se descompensó en una fiesta en la localidad santafesina de Armstrong, donde el dj Nick Warren brindó brindo un recital.

Allí la chica consumió una sustancia, que aún no fue confirmada por el equipo médico.

En consecuencia, la joven debió ser trasladada al sanatorio Samco de Armstrong, donde le realizaron las primeras atenciones, para luego ser derivada al hospital de Cañada de Gómez, donde llegó intubada.

Dada la gravedad del caso, el equipo médico decidió trasladar a Lara al Sanatorio de la Mujer de Rosario, donde actualmente permanece "con pronóstico reservado", según detallaron los médicos en el último parte.

En tanto Lluma afirmó que desde su espacio tomaron "todas las medidas".

"Informamos al fiscal y la policía no recibió ninguna orden para accionar. Esperábamos las instrucciones legales que nunca llegaron", completó el funcionario. (Télam)