Un nuevo juzgado deberá decidir el pedido de restitución de un niño de ocho años a su madre, luego de que la jueza original se excusara en forma "provisoria" del caso tras haber entregado la custodia del chico a su padre, quien había sido denunciado por abuso sexual y violencia de género, informaron hoy fuentes judiciales.

De esa manera, dejará de entender en la causa Sabrina Citraro, a cargo de la subrogación del Juzgado de Familia N° 2 de San Isidro, quien se excusó de seguir adelante tras el pedido de recusación presentado por la madre de L., el niño quien el jueves pasado resistió con patadas y gritos desgarradores la medida judicial que le dio su tenencia al progenitor.

La causa quedará ahora en el Juzgado de Familia N° 6, del mismo partido bonaerense, a cargo de Diana Sica, según confirmó el abogado de la madre, Daniel Mercado.

Además, tanto la Defensora de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes de la Nación, Marisa Graham, como funcionarios del Ministerio bonaerense de las Mujeres Políticas de Género, y Diversidad Sexual se comunicaron con la madre del nene -M.R.P.- para interiorizarse sobre la situación familiar, según confirmaron fuentes oficiales y el abogado de la mujer, quien avanza también sobre un pedido de juicio político contra Citraro y la fiscal que otorgaron la tenencia al padre.

M.R.P. aseguró hoy que desde el jueves pasado, cuando el niño fue llevado a los gritos por su padre desde los tribunales de San Isidro, no sabe nada de él. Además, el hombre (A.R.) tampoco se presentó hoy ante los servicios sociales de Morón -actualmente está viviendo en Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó- para que certifiquen el estado del niño ni los dejó entrar a la casa en una visita previa, según contó la madre.

"No sé nada de Lucio, para mí esto es un secuestro, no sé nada de su salud física ni psíquica ni el paradero", dijo a la emisora Radio Con Vos, M.R.P, quien resaltó que viene denunciando a su expareja por violencia de género desde 2015.

Citraro había ordenado la restitución del niño a su progenitor a pesar de que tiene denuncias por abuso, hostigamiento, e incumplimientos de sus deberes asistenciales y alimenticios, con el argumento de impedimento de contacto por parte de la madre.

Es que M.R.P que se había mudado de su casa de San Isidro a un departamento de la Ciudad de Buenos Aires para escapar de la violencia ejercida por A.R., según explicó la mujer.

"¡No me lleven, mami, mamá, auxilio, no!", se le escuchó decir al pequeño, llorando a los gritos en un video que se viralizó este fin de semana y que registró el momento en que es metido contra su voluntad dentro del auto del padre, de donde pide salir.

La familia de L. también difundió la carta que el niño escribió y le entregó a Citraro: "Señor Juez: nadie me escucha y quiero que me escuche alguien. Bueno, tengo mucho miedo de mi papá. Es muy alto, grita muy fuerte y me pegó muchas veces. Nunca le puedo decir que no porque tengo miedo de que me haga algo. No me deja ir al colegio. Me quiere separar de mi mamá y de V., y llevarme a vivir con un monstruo que es papá. A la noche me deja solo en su casa y no sé cuándo vuelve".

M.R.P. aseguró que la última imagen que tiene de su hijo es ese video en que L. pide auxilio. "No se quiere ir con el papá que no sólo abusó sexual sino psicológicamente de L., le ha pegado y no es de ahora", dijo la madre a la señal noticiosa C5N.

Y agregó: "Nadie lo pudo ayudar, ni los ángeles a los que le rezaba dentro del Juzgado ni la mamá, ni lo abuelos que estaban ahí afuera, nadie. No se entiende, cúlpenme de lo que sea, pero ¿dónde están los derechos de los niños? ¿Por qué nadie nos escucha? ¡En qué nos hemos convertido como sociedad!", dijo.

Desde el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia explicaron que "se realizaron dos presentaciones conjuntas con la Subsecretaría de Promoción y Protección de Derechos del Organismo Provincial de la Niñez y Adolescencia del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires", ante el Juzgado de Familia interviniente.

En ellas ponen de manifiesto su preocupación "ante el uso de la fuerza pública tal como lo ordenaba la manda judicial, y solicitando que se tenga específicamente en cuenta lo manifestado por el niño -que manifiesta no querer ver a su padre-, y se impregne al proceso de una adecuada perspectiva de género, que se designe un abogado defensor para el niño y que se dé intervención a los organismos de niñez competentes".

"En igual sentido, en la segunda presentación conjunta ante la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial Sala II Departamento Judicial de San Isidro, se solicitó el efectivo cumplimiento del artículo 12 de la Convención del Niño, que se escuchen los deseos expresados en las audiencias en las que el niño", agregaron. (Télam)