Un hombre de 68 años fue condenado a la pena de 20 años de prisión por vulnerar la integridad sexual de cuatro menores en la zona sudeste de la ciudad de Salta, con la cooperación de la madre de dos de las víctimas, que deberá cumplir 19 años de prisión, mientras que el padre de ellas fue absuelto por el beneficio de la duda.

Fuentes del Ministerio Público de Salta informaron hoy que el juez Guillermo Pereyra, de la Sala VI del Tribunal del Juicio de Salta, dio a conocer el veredicto, mediante el cual le impuso al adulto mayor una pena de 20 años de prisión de cumplimiento efectivo.

El magistrado halló al hombre responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante en dos hechos y corrupción de menores, también en dos hechos, en concurso real con los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante en dos hechos, corrupción de menores agravado, en dos hechos, y exhibiciones obscenas agravadas.

En tanto, la madre de dos de las víctimas, de 27 años, fue condenada a la pena de 19 años de prisión efectiva por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante en grado de cooperación en dos hechos, y como autora del delito de corrupción de menores agravado por el vínculo, también en dos hechos, en perjuicio de sus dos hijas menores de edad.

Esto, en concurso real con los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante en dos hechos y corrupción de menores agravado en dos hechos, en perjuicio de otras dos niñas, que eran sus vecinas.

En tanto, la pareja de la mujer, de 28 años y padre de dos de las niñas abusadas, fue absuelto por el beneficio de la duda.

La fiscal penal 3 de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Cecilia Flores Toranzos, representó al Ministerio Público ante la Sala VI del Tribunal de Juicio en la audiencia de debate contra los tres acusados de vulnerar la integridad sexual de cuatro menores, en distintos grados de participación.

La denuncia fue radicada por la abuela de dos de las víctimas, al tomar conocimiento de que sus nietas eran llevadas, junto a otras dos niñas vecinas, para que el sexagenario concretara conductas sexuales con ellas a cambio de golosinas, dinero u otros bienes.

Estos hechos ocurrían en el barrio San Benito, en la zona sudeste de la ciudad de Salta.

En el mismo fallo, Pereyra dispuso que a los condenados se los someta a tratamiento psicológico y se les extraiga material genético por parte del Servicio de Biología Molecular del Departamento Técnico del Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF), para su incorporación en el Banco de Datos Genéticos. (Télam)