Un estudio científico desarrollado en Singapur demostró que, aquellos adultos mayores que llevaban a cabo tareas en el hogar, cuentan con una mejor memoria y capacidad de atención, en comparación con quienes no tenían a cargo ninguna labor doméstica.

Para la investigación, estudiaron un universo de 500 personas aproximadamente, de entre 25 y 90 años, en el que evaluaron varios puntos, como por ejemplo, la velocidad al caminar, al sentarse pararse de una silla, la memoria y otras evaluaciones cognitivas. Además, se consultó por las tareas del hogar que tenían a cargo, y por la actividad física de cada uno de los participantes.

Una de las primeras conclusiones a las que arribó el estudio fue que “sólo alrededor de un tercio de los menores de 65 años y poco menos de la mitad de los del grupo de mayor edad alcanzaron los niveles recomendados de actividad física solo con actividades recreativas”.

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En tanto que, aproximadamente dos tercios de los consultados cumplieron con los objetivos exclusivamente a través de las tareas domésticas. Es por ello que la combinación de tareas domésticas ligeras y pesadas está, según el estudio, “asociada con una función cognitiva más alta” entre los adultos mayores, pero no entre los adultos más jóvenes.

“Esto significa que hacer tareas más sencillas, que involucren destrezas junto a organización de tareas, parece ayudar a mantener una buena salud cerebral”

“Nuestro estudio sugiere que una combinación de tareas domésticas ligeras y pesadas se asocia con una función cognitiva más alta, específicamente en los dominios de la atención y la memoria, entre los adultos mayores que viven en la comunidad”, concluyeron los científicos en su artículo, publicado en BMJ Open.

Cabe destacar que para la investigación, se tomaron como tareas domésticas ligeras lavar los platos, quitar el polvo, hacer la cama, lavar la ropa, tender la ropa, planchar, ordenar y cocinar las comidas; mientras que las tareas pesadas incluyeron limpiar ventanas, cambiar la ropa de cama, golpear el tapete, pasar la aspiradora, lavar o fregar el piso y las tareas que involucran serrar, reparar o pintar.

Según José Ricardo Jauregui, médico geriatra y titular de la Asociación Internacional de Gerontología y Geriatría, “mantenerse activo física y mentalmente ayuda a la salud cognitiva de las personas”.

“Esto significa que hacer tareas más sencillas, que involucren destrezas junto a organización de tareas, parece ayudar a mantener una buena salud cerebral”, agregó el especialista