El investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y del Conicet, Carlos Skliar, aseguró a Télam que dada la excepcionalidad de la situación educativa es necesario crear "un estado asambleario" que involucre a todos los actores del sistema y "hablar entre todos" para que luego no se tenga que "ir y volver todo el tiempo" en las decisiones.

"Los avances y los retrocesos" en este estado de excepción "es peor que el debate presencialidad-virtualidad", destacó Skliar, y aseguró que en la Ciudad de Buenos Aires "hay un grado de improvisación en este aspecto y una cantidad de preguntas y cuestiones sin resolver, entre lo escalonado, lo alternado" ya que "no todos son decisiones técnicas ni políticas".

Para el investigador, este tiempo de pandemia significó una resignificación del valor de la escuela como "institución esencial".

"Sin la escuela volvemos a la desigualdad de las familias, del barrio y del país; la escuela por su forma y su función es el lugar donde se puede pensar otra vida, otro destino y otro presente", destacó Skliar.

Precisó que la educación "no se resuelve con una buena conectividad, la conectividad es una estructura de clases, no tiene que ver con la vida pública, con el hecho de ir al encuentro de otros y otras".

También el investigador mencionó a los cerca de 40.000 educadores que "doblegaron su esfuerzo para sostener el sistema".

"No hay que dejar en soledad a los educadores -dijo-. Otra vez el sistema educativo descansa sobre las espaldas de los educadores y así como también descansó sobre las familias".

"Hay como un desgarro, por lo que es necesario el reencuentro lo antes posible y de la mejor manera. Para reunir esos relatos de lo que ha pasado cada uno y construir a partir de ahí un punto común", aseguró Skliar.

Y agregó. "No hay que volver como aquí no ha pasado nada, porque han pasado muchos dolores". (Télam)