Tras la muerte de una niña de 2 años intoxicada con plomo en la localidad santafecina de Ceres y de la internación de otros seis menores de edad, la Justicia Federal de Rafaela ordenó en las últimas horas reubicar a tres familias. Las mismas habitaban un asentamiento en la localidad de Ceres ubicado en donde antes funcionaba una fábrica de baterías para vehículos y regeneradora de ese elemento químico

La decisión, según informó el Ministerio Público Fiscal, se produjo en línea con lo requerido por la fiscalía federal de esa jurisdicción, que había solicitado tanto la evacuación como la clausura del predio. Ahora se investiga formalmente la presunta comisión de delitos previstos en la Ley de Residuos Peligrosos. La causa fue iniciada el 26 de enero pasado, luego de tomar conocimiento, a través de medios de comunicación, del fallecimiento de una niña de 2 años, y la internación de otros seis en diversos centros hospitalarios de Santa Fe

La hipótesis barajada es que el producto químico habría llegado al organismo de los pequeños debido a que sus familias habitaban un predio en donde funcionaba una fábrica conocida como Cerplac, que habría pertenecido a la firma Nesaglo S.A, dedicada a la producción de baterías para vehículos

Un informe de laboratorio correspondiente a una muestra de sangre extraída a la menor fallecida el 4 de enero último, arroja 1.98 mg/l de plomo en sangre, la más elevada de todos los casos constatados

GO/OM NA