La procesión en honor al Señor y la Virgen del Milagro en Salta y la renovación del Pacto de Fidelidad, cerrarán mañana una de las fiestas católicas más convocante del país, que durante cada septiembre moviliza a gran parte de la comunidad salteña y que este año volvió a la normalidad, tras dos años de restricciones por la pandemia de coronavirus.

Bajo el lema “Milagro, Camino de Esperanza, Testimonio y Fraternidad”, se realizará mañana la procesión del Milagro, que comenzará a las 15, con la salida desde el templo mayor de Salta de la Cruz Procesional, para dar paso a la imagen de la Virgen de las Lágrimas, la de la Virgen del Milagro y finalmente la del Señor del Milagro.

De esta manera, la Fiesta del Milagro volverá a la normalidad, ya que durante 2020 y 2021 sufrió modificaciones y restricciones debido a las medidas sanitarias dispuestas por la pandemia de coronavirus.

En 2020, cuando se registraba un pico de casos de Covid-19 en Salta, la procesión no se realizó, y, el año pasado, las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro recorrieron las calles de Salta sin el acompañamiento de fieles, que pudieron seguir el trayecto de manera virtual o con aforo en las veredas.

Desde el sábado y hasta hoy llegaron cerca de cien mil peregrinos, en 237 peregrinaciones que atravesaron kilómetros a pie desde distintos puntos de Salta, y desde otras provincias, para venerar al Señor y la Virgen.

Este movimiento de peregrinos dispara cada año una enorme red de solidaridad, con voluntarios que trabajan con distintas instituciones, especialmente organizados para recibirlos, atenderlos y proporcionarles alimentos y elementos básicos para su estadía en Salta, además de vecinos que los encuentran a su paso, para ofrecerles su asistencia.

Esta noche será de vigilia y oración, por lo que la Catedral Basílica permanecerá con sus puertas abiertas, y se desarrollará un concierto de campanas.

En tanto, mañana, a partir de las 8.30, las imágenes peregrinas del Señor y la Virgen del Milagro partirán desde allí para recorrer 28 kilómetros en vehículo, por los barrios de la capital salteña, para acercarlas a quienes no puedan asistir a la procesión por la tarde.

A las 10 está programada la última jornada del Triduo de Pontificales, con la Solemnidad del Señor del Milagro, por lo que a esa hora se realizará una misa estacional en el atrio de la Catedral, con la participación de obispos de distintos puntos del país y autoridades provinciales.

Ayer se realizó la primera jornada del Triduo de Pontificales, en homenaje a la Solemnidad de la Santísima Virgen del Milagro, que contó con la presencia del gobernador Gustavo Sáenz, y hoy se celebró la Exaltación de la Santa Cruz.

Por su parte, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Cargnello, ofició hoy la misa de la fiesta patronal también denominada Milagro, de la localidad de Piquete Cabado, en el departamento de Anta.

Mañana, en una tarde soleada y con una temperatura pronosticada en más de 23 grados, las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro saldrán de la Catedral para dirigirse al Parque 20 de Febrero, donde Cargnello presidirá la renovación del Pacto de Fidelidad.

Luego está previsto el regreso hacia la Catedral y, tras la emotiva despedida del Señor y la Virgen con campanadas, lluvias de pétalos y miles de pañuelos blancos en alto, las actividades cerrarán cerca de las 20, con la Misa del Peregrino.

Operativos especiales de seguridad, defensa civil y salud, con la participación de 5.000 policías y un número considerable de agentes del área sanitaria, entre otros, se desplegaron especialmente para cubrir las alternativas de esta fiesta religiosa, que tiene sus orígenes en 1582, cuando se fundó la ciudad de Salta.

Diez años después, Fray Francisco de Victoria envió desde España la imagen del Cristo Crucificado que encabeza las celebraciones, con destino al templo mayor de Salta, pero el barco en que viajaba naufragó.

El Cristo fue rescatado en el puerto del Callao, en Perú, y trasladado a Salta, y un siglo más tarde, en septiembre de 1692, un fuerte temblor azotó el territorio de lo que hoy es esta provincia norteña.

Los movimientos telúricos cesaron cuando el sacerdote José Carrión sacó al Cristo en procesión, por lo que desde allí se celebra cada año la Fiesta del Milagro. (Télam)