Transfusiones de plasma de convalecientes, dosificación de ibuprofeno inhalado y cascos para la aplicación de oxígeno se convirtieron en las principales terapias que implementaron en el abordaje precoz de casos de coronavirus los hospitales en distintas provincias para intentar controlar el avance de la enfermedad.

De todas formas, autoridades de salud y especialistas indicaron que estos métodos suelen utilizarse para evitar que los casos de Covid positivo lleguen a internación en terapia intensiva dado que "no hay una evaluación certera" sobre su eficacia general dado que "cada lugar tiene su estrategia poblacional de diagnóstico y terapéutica" por lo que "hay que evaluar qué se implementa y hacer una recomendación basada en la mejor evidencia disponible".

En ese marco, fuentes del Ministerio de Salud bonaerense informaron que en la provincia se realizaron 6.600 transfusiones de plasma de pacientes recuperados como medida de tratamiento para mejorar la salud de quienes transitaban la enfermedad y destacaron que recibieron 2.690 donaciones.

La transfusión de plasma de convaleciente se basa en que el enfermo reciba los anticuerpos que ya "vencieron" al virus en otra persona y, según el Ministerio, la evolución favorable de los primeros pacientes que recibieron este tratamiento en mayo, llevó a los investigadores de distintas áreas de Salud a avanzar en estudios científicos que profundizarán el conocimiento sobre su impacto en la reducción de la mortalidad por coronavirus.

Los cascos y el ibuprofeno inhalado para la aplicación de oxígeno no se usaron de manera extendida, aunque hubo algunas pruebas en el distrito, añadieron.

En Chubut, la utilización de los tres implementos se emplean alternativamente para pacientes positivos en coronavirus, aunque solo puede aprovecharse en pacientes de moderados a leves.

"Son terapias que se utilizan mucho para evitar que el positivo en Covid-19 llegue a terapia intensiva y se aplican todos esos métodos, pero siempre que se trate de un paciente que no esté en estado grave porque si no es de imposible aplicación", aclaró el ministro de Salud de Chubut, Fabián Puratich.

El subsecretario de Salud de La Pampa, Gustavo Vera, informó que allí se usa plasma desde hace dos meses y un par de semanas comenzó la utilización de ibuprofeno en los hospitales de General Pico y Santa Rosa.

Aclaró que los especialistas "son los responsables de la distribución del plasma en relación a las necesidades que surgen, al tiempo que se ocupan de buscar los donantes de plasma y llevar adelante todo el procedimiento posterior".

En Neuquén, el Ministerio de Salud informó que durante la pandemia aplicó plasma a 385 pacientes del subsector público de personas recuperadas de la enfermedad, incorporó la utilización de cascos Helmet y realizó tareas de capacitación a 80 profesionales de los hospitales de la capital, Villa La Angostura y San Martín de los Andes.

La provincia también adhirió al posicionamiento de la Red Argentina Pública de Evaluación de Tecnologías Sanitarias que "no recomienda" el uso del Ibuprofeno inhalatorio para pacientes con Covid-19.

Carlos Bantar, director del hospital San Martín de Paraná, afirmó a Télam que en Entre Ríos "no se utiliza ni ibuprofeno inhalado ni cascos para aplicación de oxígeno", ya que los cascos tienen "una expectativa interesante pero no se conoce cómo se comporta".

Y. agregó que el uso ampliado de ibuprofeno fue aprobado con "una ley provincial, pero no lo aprobó el Comité de Ética provincial porque no tiene ningún estudio que lo avale".

El plasma "se usa en estadios más tempranos donde hay pacientes graves, en la mayoría de los hospitales más grandes y de referencia de la provincia", agregó en alusión a Colón, Gualeguaychú, Paraná, Concordia y Gualeguay.

Bantar consideró que "es difícil hacer un balance" sobre su efectividad y dijo que "se está probando en una etapa más precoz, pero no hay una evaluación certera".

El presidente del Consejo Médico de Córdoba, Andrés de León, manifestó a Télam que allí se aplican las terapias con uso de plasma de convalecientes y según los estudios "son eficaces según la edad y la preexistencia de enfermedades".

Además, dijo que ayer se realizó un planteo al Ministerio de Salud local para que, "de manera urgente" se adopten medidas para el "rotulado adecuado del plasma que se utiliza" porque al parecer "no se está aplicando correctamente el protocolo" porque "se está utilizando plasma con bajos niveles de anticuerpos neutralizantes".

Sobre el ibuprofeno inhalado, De León señaló que "no se puede evaluar su eficacia porque no es cotejado mediante sistema placebo ni otros fármacos".

El director de Hemoterapia de Mendoza, Pedro Ruiz, indicó a Télam que "aún no tenemos análisis de los resultados" de la práctica de plasma y explicó que "los ensayos clínicos refieren que el plasma en neumonías graves no es efectivo, y aparentemente sería efectivo en estadios muy precoces".

Respecto del ibuprofeno, aclaró que "no está avalado por ninguna sociedad científica".

En cuanto al uso de los cascos, Fernando Kurban, presidente de la Asociación Mendocina de Terapia Intensiva Cuidados Críticos, advirtió que "no está pasando y la mayoría de los pacientes no los toleran".

En Chaco se utilizaron plasma y remdesivir como terapias alternativas contra el coronavirus pero "no se obtuvieron resultados positivos", dijo a Télam el médico Daniel Pascual, codirector del hospital Perrando y remarcó que "nosotros nos basamos exclusivamente en los protocolos nacionales del Ministerio de Salud Pública, que autorizó plasma y remdesivir".

En Santiago del Estero, los hospitales Independencia y Mamá Antula en la ciudad capital tratan a pacientes con Covid-19 con ventilación no invasiva.

La directora del Independencia, Andrea Dorado, dijo a Télam que el uso de las diferentes terapias fue "favorable" y permitió "que muchos pacientes se recuperen, por lo que su uso especialmente de forma precoz ha sido muy positivo".

Ramón Vergara, coordinador de sala del hospital, explicó que "los tratamientos no invasivos con las cánulas nasales de alto flujo y con el casco implican en primer lugar que el paciente no esté dormido, sino lúcido, es fundamental, no va a tener un tubo en la tráquea".

Remarcó que se le coloca a quienes tienen insuficiencia respiratoria pero que no están tan graves como para necesitar la respiración mecánica.

En Río Negro se evalúa la eficacia de las tecnologías aprobadas por el Anmat, y se realizan recomendaciones basadas en evidencias, dijo a Télam el Coordinador de Tecnologías Sanitarias de la provincia, Fernando Tortosa.

"En la utilización de cascos para la administración de oxígeno se realizan diferentes recomendaciones en las formas de aplicación", indicó y precisó que "las tecnologías tienen su forma de aplicación de acuerdo al área de derivación de los pacientes, por ejemplo en hospitales de menor complejidad se utilizó plasma o corticoides que para esos casos tienen alta eficacia".

Además, dijo: "Sabemos que en la fase preinmunológica, entre los días siete y diez, pocas intervenciones son eficaces pero sí lo es realizar un abordaje precoz, un tratamiento con oxígeno, un monitoreo de otras infecciones y una evaluación de riesgos que disminuyen la mortalidad".

El especialista señaló que "cada lugar tiene su estrategia poblacional de diagnóstico y terapéutica, más allá de cada una de las intervenciones específicas, hay que evaluar toda la estrategia que se implementa y hacer una recomendación basada en la mejor evidencia disponible".

"En este contexto a veces hay evidencia que es mucha y con buena intención pero probablemente resulta de gente que nunca investigó y tiene sesgos de muchos tipos, y al aplicarla no se obtienen los resultados que uno espera", advirtió y apuntó que los investigadores prueban hipótesis "no un producto comercial, lo que se prueba son intervenciones que pueden hacer bien o mal".

"Hay que tener la mente fría y evaluar muchas cosas, hay sectores de la comunidad que presionan para nuevas estrategias y cuando salen muy rápido como la vacuna se oxidan, porque se piensa que no pasó por todos los controles. Lo mismo sucede con cualquiera de estas intervenciones, un abordaje erróneo de un centro de larga estadía puede ser una estrategia equivocada y catastrófica", alertó. (Télam)