El promedio diario de personas fallecidas por coronavirus subió esta semana 86 por ciento respecto de la anterior, al pasar de 220 a 410 muertes; en tanto, los nuevos contagios superaron la media de 22.000, cifra que no aumentó en relación a siete días atrás, pero "se estabilizó en un número muy alto" e insuficiente para alejar el peligro de colapso del sistema de salud, advirtieron especialistas.

"El promedio de fallecimiento que vemos esta semana de 410 muertes comparado con los 220 que eran el promedio del 21 de abril representa un crecimiento del 86 por ciento, que es muchísimo, pero que es lógico por la gran cantidad de casos que tuvimos a principios de mes", explicó a Télam la docente e investigadora Soledad Retamar.

La especialista añadió que en estos números no se puede todavía "evaluar el impacto de testimonios de personas que no llegaron a atenderse en guardias o que necesitaron traslados porque no había camas".

Según explicó la médica intensivista Carina Balasini, "el promedio entre que las personas ingresan al centro de salud y fallecen es de 15 días; los que sobreviven pueden estar entre uno y dos meses en Unidades de Terapia Intensiva (UTIs), más un mes de recuperación en sala".

"Es decir que, por ejemplo, hoy estamos dando de alta a los pacientes que ingresaron en enero", abundó Balasini, integrante de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI).

Este dato es clave a la hora de pensar la cantidad de casos diarios y que la curva se amesete en un número "alto" de nuevos contagios reportados.

"Aunque los nuevos casos se estabilicen, los pacientes con Covid-19 permanecen mucho tiempo en las UTIs. Eso produce una acumulación de casos; entonces si ese amesetamiento se da en un número de nuevos casos altos como lo que está sucediendo ahora, esto puede llevar a la saturación del sistema de salud", describió a Télam Martín Hojman, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

Por ello, "no alcanza con que los casos dejen de subir, necesitamos que bajen y que bajen lo más rápido posible", alertó.

El especialista reseñó que "los hospitales en la Ciudad de Buenos Aires están con una ocupación de casi el 90% con camas agregadas" y puso el eje en que "si bien hay un margen todavía para agregar más camas, la situación es muy estresante porque hay pacientes en las guardias sin lugar en las terapias".

En el hospital Rivadavia, por ejemplo, la UTI se encuentra al 100%, "pero se están por abrir más camas, y sé que en otros hospitales la situación es similar", precisó.

En el mismo sentido, Retamar -que integra el Grupo de Investigación en Bases de Datos (GIBD) de la Facultad Regional Concepción del Uruguay, de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN)-, sostuvo que "los casos no están bajando como deberían" y que "con suerte" se puede hablar "de un amesetamiento".

"Si tomamos los casos diarios promedio de ayer, cuando hubo 22.763 notificaciones, tenemos un leve descenso respecto del promedio de la semana anterior que fue de 23.628; o sea que esta semana estamos teniendo un promedio estabilizado, habría que ver cómo termina", señaló la especialista.

Retamar analizó las dos variables que propone el Ministerio de Salud para evaluar el riesgo de los departamentos: incidencia (la cantidad de casos acumulados en los últimos 14 días cada 100.000 habitantes) y razón o crecimiento (la cantidad de casos en los últimos 14 días versus la cantidad de casos de los 14 días previos).

"Si tomamos la razón o crecimiento, la mayoría de las provincias están mostrando un descenso, pero estamos teniendo en cuenta las últimas dos semana respecto de las dos anteriores, que fueron de muchísimos casos; entonces ahora se ve un leve descenso pero hay que tener en cuenta que la incidencia sigue siendo muy alta"; concluyó. (Télam)