La Argentina es uno de los países con mayor número de ecorregiones del mundo. Suman 18 en total, de los cuales 15 son continentales; 2, marinas; y una, en la Antártida. Sintonía Verde, el programa ambiental de Télam Radio, indagó qué las define como tales, qué beneficios proporcionan, cómo pueden ser restaurados y cuáles son los principales que los ciudadanos urbanos pueden incorporar para contribuir a su preservación.

De todos los ecosistemas argentinos, 8 han sido clasificados como de alta prioridad para la conservación. Son ellos: la Puna, los Esteros del Iberá, el Delta del Paraná, el Mar Argentino, la Antártida, los Altos Andes, la Puna, el Monte de Sierras y Bolsones, la Selva de las Yungas, el Chaco seco, el Chaco húmedo, la Selva paranaense, los Esteros del Iberá, los campos y malezales, el Espinal, la Pampa, el monte de llanuras y mesetas, la Estepa patagónica, los Bosques patagónicos y las Islas del Atlántico Sur.

Esa misión está, en otras, en manos de la Estrategia Nacional sobre la Biodiversidad (ENB), instrumento oficial que formula e instrumenta políticas, iniciativas, normativas y procedimientos que, en forma coordinada, promuevan un mayor conocimiento de los bienes y servicios ambientales, la conservación y protección de la biodiversidad y su utilización en un marco de desarrollo sostenible.

Sintonía verde entrevistó a Esteban Avigliano, biólogo, director del Centro de Investigaciones Antonia Ríos y miembro de la Fundación Bosques Nativos Argentinos, quien señaló: "Los ecosistemas brindan a los seres humanos una serie de servicios que llamamos comúnmente 'servicios ecosistémicos', a los cuales solemos subagrupar en de abastecimiento, de regulación y culturales".

"Los de abastecimiento -indicó Avigliano- son los más fáciles de entender o de percibir por la población en general porque tiene que ver con el alimento, la madera, los medicamentos, la energía que proviene de los ecosistemas por supuesto. Y después tenemos los servicios regulación un poquito más difíciles de percibir, como por ejemplo, la regulación del clima, la purificación del agua, la descomposición de los residuos que producimos y finalmente tenemos los servicios culturales que tienen que ver con un por ejemplo con un servicio de esparcimiento, paisaje turístico, eso son servicios culturales".

En diálogo con Sintonía Verde, el especialista dijo: "Todos los ciudadanos podemos contribuir a la preservación y restauración de los ecosistemas, tanto aquellos que viven en zonas rurales como en las grandes ciudades"

Y sostuvo que, "por ahí, en las grandes ciudades se pierde la percepción de cómo uno puede contribuir a la restauración de los ecosistemas porque se tiene una relación un poco distante con la naturaleza pero todos podemos contribuir. Empezando por ejemplo por reciclar los residuos que nosotros mismos producimos, separar los residuos, usar responsablemente los recursos, como por ejemplo, el agua, la electricidad. Divulgar estas actividades y acciones a través de sus amigos, de las redes sociales haciendo algún tipo de divulgación o educación". (Télam)