El director general de Cultura y Educación bonaerense, Alberto Sileoni, consideró hoy que "todas las escuelas tienen la obligación de ser territorios libres de violencia, real o simbólica, de discriminación" y consideró que en los colegios "no deben tener lugar los discursos de odio".

De ese modo, el funcionario se refirió a la parodia sobre la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, realizada durante un acto escolar en un colegio católico de la ciudad bonaerense de Olavarría, en el que una de las estudiantes interpretó a la exmandataria arrojando polenta y cajas de vino a sus seguidores.

"Los amo mis planeros y planeras, y que nadie de la oposición se acerque porque los parto en dos como un chorizo mariposa", decía la joven que representaba a Fernández de Kirchner.

"La escuela tiene que tener un umbral ético más alto que la sociedad, que a veces permite cuestiones que la escuela nunca puede permitir. En la sociedad hubo una progresión dolorosa -bolsas mortuorias, guillotinas, amenazas- que no puede ocurrir en la escuela. Esto sucedió en una escuela y no hubo adulto rápido de reflejos que dijera 'basta' a tiempo", opinó Sileoni durante una entrevista con radio Provincia.

El funcionario aclaró que, pese a que el colegio Monseñor César Cáneva después emitió un comunicado de repudio de lo ocurrido, "en educación no sirve una declaración vacía" sino que "hay que trabajar en serio".

En ese sentido, indicó que, junto a esa institución, "está trabajando un equipo de psicología y de la Dirección de Educación privada para que los chicos comprendan lo inapropiado de lo que han hecho".

"Está bien que haya límites y mucho más después de lo que pasó el 1 de septiembre", continuó el ministro en alusión al intento de homicidio de la vicepresidenta.

No obstante, el funcionario recalcó que "las escuelas deben repudiar gestos de violencia sean contra (el expresidente) Mauricio Macri o Cristina Fernández de Kirchner, sea una escuela pública o una privada. Hay que decir: 'no, esto no se hace'".

En ese marco, sostuvo que "cualquiera sabe que un discurso no es lo mismo que una conducta de odio, pero hay consenso que esos discursos crean condiciones de posibilidad. Los escalones del horror se suben de a uno. Eso ha pasado con el nazismo y otros fenómenos donde el mundo desbarrancó. Debemos rápidamente decir que no", analizó.

En la entrevista, Sileoni reconoció que "cada uno de los chicos pueden tener su idea y no está mal", pero reflexionó que "lo que está mal es el estereotipo".

"La escuela tiene que mostrar un mundo que no se explique en 140 caracteres, sino un mundo más complejo. Hay que salir de la pereza intelectual. Con chicos de 16 ó 17 se puede hacer un razonamiento más profundo y complejo. No es choriplanero-bueno-malo. Ahí la escuela no está haciendo una tarea de comprensión profunda de la realidad", cerró.

En el mismo sentido, se pronunció el presidente de la bancada del Frente de Todos (FdT) en la Cámara de Diputados bonaerense, César Valicenti, oriundo de Olavarría quien en declaraciones formuladas a Télam contó que se comunicó con las autoridades educativas para interiorizarse "cómo son los procedimientos por las cuales se aprueban las representaciones" que hacen los alumnos.

"Es una escuela que pertenece al obispado de Azul. Olavarría tiene 100 mil habitantes y esta institución está frente a la plaza central y la Municipalidad. El acto se hizo frente a muchos padres y autoridades. Fue muy llamativo", aseguró.

Contó que "la primera reacción fue por parte de algunos padres, quienes repudiaron lo que pasó en los medios locales" y lamentó que lo ocurrido tenga que ver "con la naturalización de los discursos de odio".

"Es escandaloso que tome cuerpo en una institución escolar tan reconocida", prosiguió el legislador e indicó que el atentado contra Cristina "nos pone en un estado de alerta porque no se sabe qué pasará si estás ideas se profundizan".

Además, evaluó que "es peligroso que los pibes construyan este tipo de imaginario falso" y agregó: "El parque industrial de Olavarría creció por cinco en el gobierno de Cristina y los chicos la representaron como la que genera pobreza. Es todo lo contrario, falso e injusto". (Télam)