Más de cien brigadistas con el apoyo de siete camiones, dos aviones hidrantes y dos helicópteros intentan combatir el incendio que continúa fuera de control y ya consumió más de 6 mil hectáreas en la Cuesta del Ternero, cerca de El Bolsón, en Río Negro, informaron hoy fuentes oficiales.

"La superficie afectada está en alrededor de las 6000 hectáreas o más, ya que las mediciones más precisas las tendremos una vez que el incendio sea controlado o extinguido", dijo a Télam el coordinador de Defensa Civil de El Bolsón, Leandro Romairone.

El incendio forestal comenzó pasado el mediodía del domingo en Cuesta del Ternero, una zona rural ubicada a 25 kilómetros de El Maitén.

De acuerdo al último parte del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales de Río Negro (SPLI), "el incendio continúa fuera de control con una área de afectación estimada de 6500 hectáreas".

"Estamos trabajando fuertemente para contener el incendio. Las condiciones fueron extremas y los combatientes hicieron lo imposible, trabajando en horas de la madrugada y colaborando con la autoevacuación que iniciaron algunos vecinos del sector", señaló el titular de Protección Civil de El Bolsón, Adrián Iribarne.

En el lugar se encuentran trabajando personal del Servicio de lucha y protección contra incendios forestales de la provincia de Río Negro, el Sistema Federal de Manejo del Fuego, Bomberos voluntarios de El Bolsón, Lago Puelo y El Hoyo, Seguridad Vial de la Policía de Río Negro, las brigadas de incendio de la provincia de Chubut, camiones cisternas del municipio, además de los pobladores que con recursos propios van defendiendo algunos puntos.

En total, son más de cien las personas que trabajan en combatir el fuego con la ayuda de dos aviones hidrantes, dos helicópteros, siete camiones con tanque de agua y una docena de camionetas.

"Está todo el recurso operativo al servicio del incendio y se protegieron lugares claves como el destacamento policial, la escuela y el centro de salud", indicó Romairone.

"Básicamente el contexto está marcado por una meteorología desfavorable, mucha vegetación, bosque nativo, laderas con mucha pendientes, entonces esto es un inconveniente a la hora de control", detalló el coordinador de Defensa Civil de la ciudad andina. (Télam)