Otros dos exestudiantes del Colegio del Salvador, con sede en la ciudad de Buenos Aires, denunciaron haber sido víctimas de abuso sexual por parte del jesuita ya fallecido César Frentes, cuando cursaban sexto grado -en 2001-, al tiempo que la madre de otra de las víctimas se unió a los reclamos que vienen realizando exalumnos de esa escuela.

"Hasta el día de hoy me cuesta enfrentar el recuerdo de lo vivido, por mí y mis compañeros. Más allá del trauma que me pueda haber generado el hecho en sí, me traumatiza que hayamos tardado más de 20 años en hablar de esto. No entiendo cómo pude haber pasado tanto tiempo de silencio, incluso entre nosotros. Con esto que pasó y está pasando, me brota un sentimiento de reconquista de algo que nos arrebataron y de lo que tomó, incluso, años darnos cuenta. Las formas en la que se manejaron dentro de ese colegio afectaron buena parte de nuestro desarrollo. Te arruinan años y es una mochila con la que hemos cargado", señaló por escrito a Télam Nicolás Quinteros, hoy de 32 años.

Quinteros se refirió además a la "importancia de hablar" y lo que genera romper el silencio: "Tenemos que hacer justicia, colaborando a que estas cosas no pasen para que la gente no sufra. Necesitamos poder mirarnos a los ojos. Hablarlo y decir todo lo que haga falta decir".

Otros de los que brindó testimonio a esta agencia fue Rodrigo Oliver, quien rememoró que dejó el Colegio del Salvador dos años después de haber padecido abuso. "El suceso que me tocó vivir con él lo conté siempre, a mi familia y a mis amigos, pero recién veinte años después".

Oliver opinó sobre el rol institucional frente a la denuncia de abusos en 2003 en adelante: "Considero un craso error la manera que se manejaron con el tema de Fretes. A pesar de que en ese momento los padres que lo incriminaron no hicieron la denuncia, era subyacente y más que claro que si Fretes había abusado a sus hijos perfectamente lo podía haber hecho con otros muchísimos más tal como hoy en día estamos viendo. Si bien ya no me considero católico no puedo negar mi formación educativa en ese ámbito y por eso me atrevo a aseverar que esto que está sucediendo puede ayudar tanto al colegio como a la institución de la iglesia".

Las denuncias de Quinteros y Oliver se sumaron a las de Francisco Segovia, Pablo Vio y Gonzalo Elizondo, quienes la semana pasada consignaron a esta agencia que había realizado un reclamo administrativo al Colegio del Salvador de la Capital Federal por abusos sexuales cometidos contra ellos por el cura César Fretes, cuando tenían 10 años y eran alumnos de esa institución.

El Colegio del Salvador es una institución de varones de la congregación jesuita, institución tradicional de más de 150 años en Avenida Callao 542, en la ciudad de Buenos Aires.

En 2003, Fretes, tutor de la escuela, fue trasladado de forma repentina a Mendoza. En 2007 fue expulsado de la comunidad y en 2015, a los 45 años, murió de cáncer.

Ese reclamo tiene como objetivo recibir una reparación integral por los daños causados, tanto psicológicos, morales como patrimoniales, según el documento presentado. Aseguran que hay, al menos, 30 víctimas más que fueron abusadas por el cura en cuestión a partir de los mensajes de apoyo que recibieron tras hacer pública su historia. (Télam)