En la Argentina se celebra hoy el Día Nacional de la Medicina Social, el cual conmemora el nacimiento del doctor René Favaloro, quien cumpliría 98 años y en cuyo ideario se destacaba la idea y la práctica de que los sistemas de salud deben trabajar en la prevención, además del tratamiento de las enfermedades, en un marco comunitario y social.

"La medicina social es una corriente dentro de la medicina que sigue preocupándose por la desigualdad sobre todo territorial, porque si uno vive en una gran ciudad tiene una atención médica y si vive alejado tiene otra", señaló Federico Rayez, doctor en Historia y sociólogo, a Télam.

El especialista advirtió que en la actualidad "tenemos naturalizada la salud como un mercado, tomamos como algo natural que la atención médica y los tratamientos sean onerosos, pero no siempre fue así, es un derecho".

Conforme a Rayez, la Argentina está "en un momento bisagra en el cual existe la posibilidad de discutir el sistema de salud por la crisis sanitaria y económica tremenda que nos va a dejar secuelas de vida sedentaria y de salud mental, por lo cual es propicio para traer propuestas de medicina social y debatirlas".

Por su parte, el doctor y director del Instituto de Salud Colectiva de la Universidad Nacional de Lanús, Hugo Spinelli, señaló a Télam: "La medicina social no es 'para pobres', la medicina por esencia es social, pero se distorsionó porque se la llevó al paradigma de la fábrica y pasó a ser una mercancía".

El investigador definió a la salud como un hecho social que está en relación con las condiciones y el modo de vida de las personas, tales como el acceso que tienen a la vivienda, al trabajo, la educación, la nutrición, entre otras cuestiones fundamentales; y señala que la medicina social incorpora esta dimensión más allá de lo biológico.

Por ejemplo, agregó Spinelli, "en la pandemia, desencadenada por un elemento biológico, los contagios muchas veces se dieron porque no había condiciones básicas como agua para lavarse las manos o una casa que permita hacer el aislamiento correspondiente".

En este sentido, destacó la figura de Ramón Carrillo, el primero en ejercer el cargo de ministro de Salud de la Nación, que "continuamente asociaba la política social a la medicina, no veía la biología, veía la casa, el agua, la cloaca, la escuela, la nutrición".

"Tenemos naturalizada la salud como un mercado, tomamos como algo natural que la atención médica y los tratamientos sean onerosos, pero no siempre fue así, es un derecho".

"El profesional que hace medicina social y comunitaria", reflexionó Claudia Lascano, directora médica de la Posta Sanitaria Las Lilas, "está capacitado para abordar el proceso salud-enfermedad y la atención de la población local desde la estrategia de Atención Primaria de la Salud, fundamentalmente en el primer nivel de atención, con criterios científicos, técnicos, sociales y éticos".

"La medicina social me acerca a las personas y a su medio ambiente, me permite conocer el origen de las causas de las enfermedades, y me ha llevado a ahondar en el conocimiento más profundo del padecimiento de las personas que atiendo", opinó la también docente de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, médica de staff del Servicio de Medicina General Ambulatoria del Hospital Universitario Austral.

Por su parte, el Hospital Posadas destacó a través de un comunicado que, "pese a su formación de posgrado en el exterior y al reconocimiento internacional que obtuvo, Favaloro eligió volver a la Argentina y desarrollarse en su país, dado el profundo compromiso con las problemáticas sociales que tenía".

La medicina social es una transdisciplina que procura intervenir en la atención primaria de la salud desde una perspectiva comunitaria, disminuir las inequidades en salud, promover la equidad de acceso a los sistemas de salud y aumentar la calidad de vida de las personas y las comunidades. (Télam)