Por iniciativa del oficialismo porteño, la Legislatura local aprobó hoy una ley que morigera la exigencia a los alojamientos turísticos de la Ciudad de Buenos Aires de contar con la supervisión de profesores de educación física en el sector de gimnasios, medida que fue cuestionada por el Frente de Todos al advertir que derivará en la pérdida de puestos de trabajo.

La nueva regulación que regirá para los hoteles conformó el paquete de cambios impulsados por la bancada de Juntos por el Cambio para "poner orden y simplificar" la normativa vigente en el distrito, apuntando a una "reducción de cargas burocráticas", que fue votada durante la sesión ordinaria del Parlamento porteño.

En el listado de modificaciones, en rigor, figuraba hasta ayer la redacción de un artículo que eximía por completo la obligatoriedad de contar con un profesor de educación física a los alojamientos turísticos que tienen gimnasios entre los servicios que ofrecen a los huéspedes.

Sin embargo, tras algunas manifestaciones desde la oposición, en el texto votado quedaron exceptuados de tener el personal profesional aquellos gimnasios en los que la capacidad de huéspedes no supere las 15 personas en el mismo tiempo.

Para Claudio Morresi, legislador del Frente de Todos, la medida "busca que la cámara hotelera tenga un máximo de rentabilidad económica" ya que va a tener la posibilidad de prescindir de los profesores de educación física que se desempeñan en esos espacios, estimados en más de 300 trabajadores.

"Los trabajadores pueden perder su trabajo", advirtió y agregó que la normativa aprobada "atenta también contra la salud de la gente" que quedará sin la supervisión de los profesionales para la realización de la actividad física y deportiva. (Télam)