El Ministerio de Salud bonaerense completó este viernes la distribución de la primera tanda de 300 concentradores de oxígeno y continuará a partir de hoy con la entrega de otros 600 equipos que serán distribuidos en hospitales, Unidades de Pronta Atención (UPA) y centros extrahospitalarios, se informó oficialmente.

Se trata de un total de 3 mil concentradores adquiridos, de los que ya se recibió la primera tanda de 900 equipos como parte de un plan de contingencia para ampliar la producción de oxígeno desde el sector público.

La subsecretaria Técnica, Legal y Administrativa, Victoria Anadón, junto con el jefe de Gabinete de la Dirección Provincial de Hospitales, Agustín López, encabezó ayer la entrega de los equipos que proporcionan oxigenoterapia a pacientes en concentraciones más altas que las del aire ambiente y mantiene estable el nivel de oxígeno en la sangre.

"Finalizamos la entrega de 300 y recibimos 600 más que ya se comienzan a repartir mañana mismo en hospitales provinciales, hospitales municipales -con quienes también colaboramos-, UPA y centros extrahospitalarios, que estamos abriendo y acondicionando para poder soportar la tensión en el sistema de salud, que implica esta segunda ola", dijo Anadón en el hospital "El Dique" de Ensenada.

Por su parte, López explicó que la distribución de los concentradores se realiza en forma equitativa teniendo en cuenta la densidad poblacional en donde se encuentran emplazados cada uno de los hospitales.

El criterio de distribución “permite que todos los efectores puedan recibir esta tecnología para aumentar su capacidad en términos de tratamientos y optimizar el uso/consumo de oxígeno para los pacientes que sí requieran por su nivel de gravedad”, afirmó el funcionario.

En tanto, el director provincial de Hospitales Bonaerenses, Juan Riera, detalló que estos nuevos dispositivos son individuales y tienen un suministro infinito: “Implican una tecnología que permite tomar el aire ambiente y administrarlo a los pacientes a mayores concentraciones de oxígeno para garantizar el acceso a este recurso indispensable en este contexto sanitario”.

Los concentradores son equipos eléctricos que cuentan con una turbina interna y un procesador que toman el aire ambiente (que ya tiene una presión de oxígeno del 21%) y concentra el oxígeno a una fracción cercana al 90%. De esta manera, puede ser utilizado para administrar el oxígeno a pacientes que requieren, como máximo, un flujo cercano a 5 litros por minuto o con otros concentradores, hasta 7 y 8 litros por minuto.

El plan de contingencia para ampliar la producción de oxígeno desde el sector público incluye la instalación en las próximas semanas de 17 plantas móviles de oxígeno en las UPA y una en Ensenada, que ya está en funcionamiento.

Además, ya están produciendo las plantas en el Hospital San Roque de Gonnet, que se sumó a la del Iriarte de Quilmes, que volvió a estar activa el año pasado. A estas acciones, se le incorpora la compra de 2 mil tubos para fortalecer el stock en los hospitales. (Télam)