Las clases en Santa Fe regresaron hoy con presencialidad plena y sin utilización de burbujas sanitarias, tras la adhesión de la provincia a los protocolos aprobados por el Consejo Federal de Educación, aunque los gremios docentes advirtieron que hay establecimientos que no pueden recibir alumnos por falta de tiempo para la organización.

La ministra de Educación, Adriana Cantero, indicó que cada escuela debe "analizar los espacios que tiene y su matrícula, para poder diseñar cómo sería la distribución de los bancos en cada uno de esos lugares".

La funcionaria se refirió de ese modo al nuevo protocolo, que permitió acortar la distancia entre alumnos de 1,5 metros a 0,90 metros, que incluso tiene excepciones que autorizan a disminuir el espacio entre los chicos hasta 50 centímetros.

De todas formas, la ministra aclaró que las escuelas que ya tenían presencialidad plena, "con los pupitres a un metro y medio, que es la distancia óptima, seguirán de la misma manera".

Así, planteó que "los que no puedan, tratarán de diseñar los espacios llevando los pupitres a un distanciamiento de 90 centímetros", y aclaró que "se tienen que seguir aplicando de manera estricta el uso del barbijo permanente, el lavado de manos, el control de entrada y salida, la ventilación constante de las aulas".

Desde la Asociación del Magisterio de Santa Fe (Amsafé) habían solicitado que el regreso a la presencialidad fuese gradual debido a que "la forma intempestiva de retorno pleno genera malestar".

En ese sentido, la ministra Cantero admitió que "puede ser que exista, sobre todo en las grandes ciudades, un número pequeño de escuelas que dada la gran cantidad de matrícula con la que cuentan y las dimensiones de sus espacios escolares, requiere una intervención del Ministerio para tener alternativas de excepcionalidad".

(Télam)