La Cámara en lo Civil y Comercial Federal rechazó, casi dos décadas después del hecho que la originó, la demanda que una pasajera promovió contra dos aerolíneas internacionales por haber llegado a destino con un retraso de algo más de una hora, confirmaron fuentes judiciales.

Se trata de la causa iniciada por la pasajera -identificada por sus iniciales A.N.L.- contra Lan Chile y American Airlines, con las que contrató un transporte aéreo que el 22 de agosto de 2001 la llevaría desde la ciudad de Córdoba a la de Toronto, Canadá, previa escala en Santiago de Chile y Miami.

El primer tramo se realizó sin inconvenientes, pero el segundo vuelo llegó demorado a Miami, por lo que la demandante perdió la conexión a Toronto y debió ser ubicada en otro avión que arribó al destino final una hora y 20 minutos después de lo previsto.

La mujer reclamó indemnización por los daños y perjuicios que dijo haber sufrido en los dos últimos vuelos, como maltratos y golpes de parte del personal de las aerolíneas demandadas, quienes, sostuvo, hicieron caso omiso a su diagnóstico de hemiplejia y no le brindaron la adecuada asistencia para trasladarse, comer o ir al baño.

Como ocurrió en primera instancia, la Sala III de la Cámara no encontró “prueba alguna” para tener por acreditado, “aunque sea con un mínimo de certeza”, el daño que la pasajera dijo haber padecido, “ni mucho menos su imputación a las demandadas”.

En el fallo, firmado hace horas, el tribunal tuvo por “cierto” que el último vuelo llegó al destino final una hora y 20 minutos más tarde de lo convenido, pero “no se demostró la incidencia de ese retraso en los graves daños invocados” por la demandante.

“No hay testigos que den cuenta del maltrato que dice haber sufrido en el avión, ni peritaje médico que relacione causalmente su dolencia –ataques de ansiedad y de pánico- con la experiencia vivida”, agregaron los camaristas Guillermo Antelo, Ricardo Recondo y Fernando Alcides Uriarte. (Télam)