La Justicia de Entre Ríos realizará este martes, junto con el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), nuevas excavaciones en una estancia de esa provincia para avanzar en la investigación y búsqueda de la familia Gill, integrada por una pareja y sus cuatro hijos, que desapareció en 2002 en un campo de la ciudad entrerriana de Nogoyá, informaron hoy fuentes oficiales.

El objetivo es dar con el paradero de José Rubén "Mencho" Gill, un peón rural que tenía 56 años; su esposa Margarita Norma Gallegos, de 26; y sus hijos María Ofelia, de 12; Osvaldo José, de 9; Sofía Margarita, de 6; y Carlos Daniel, de 2.

La estancia "La Candelaria", de alrededor de 500 hectáreas, se ubica en el pueblo de Crucecita Séptima, a 50 kilómetros de Paraná, y pertenecía a Alfonso Goette -quien murió en 2016 en un accidente automovilístico- y era donde vivía y trabajaba la familia desaparecida.

Allí trabajó desde 2019 y hasta mediados de octubre el EAAF, encabezado por el antropólogo Juan Nóbile, junto al Gobierno de Entre Ríos realizando numerosas excavaciones, con resultados negativos.

Esta vez los trabajos se desarrollarán en "Campo del Abasto", más al sector norte y cercano a un camino vecinal, y contarán con maquinarias de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) y personal policial.

El fiscal a cargo de la investigación, Federico Uriburu, afirmó a Télam que "la investigación siempre se siguió", y remarcó que el dueño del campo "era una persona de temperamento muy fuerte, y muy temido".

Por eso, con su muerte, aparecieron nuevos testigos que "perdieron el miedo" para aportar datos, aunque "han pedido que conservemos su anonimato", agregó el fiscal.

En 2017, uno de ellos contó que el 14 de enero de 2002 había visto a Gill quejándose por los pozos que le había ordenado cavar el dueño del campo donde trabajaba.

"Él dice que ese día vio a 'Mencho' Gill cavando pozos en el campo y que estaba enojado por ese trabajo", dijo.

Con ese testimonio, el juez de Garantías de Nogoyá, Gustavo Acosta, encabezó un allanamiento en la estancia, puntualmente sobre la zona que marcó el testigo.

En 2018, se registraron imágenes de video y fotografías para determinar la ubicación y las coordenadas del campo donde trabajaba Gill, en el marco de la causa caratulada como "averiguación de paradero".

El juez Acosta explicó a la prensa que esta jornada será "para agotar el último dato que dio un testigo" por lo que sería la última excavación, aunque acotó que "si la semana o mes que viene aparece otro testigo con otro dato y conduce a otra excavación", se realizará.

María Adelia Gallegos, la madre de Margarita, esposa de Gill, aseguró años atrás que "el error es buscarlos vivos, porque ellos ya están muertos y enterrados", y pidió "que busquen donde vivían hace 14 años, que es el campo de Alfonso Goette".

La desaparición de la familia Gill fue dada a conocer, en primer lugar, por el empleador, quien visitó a una de las hermanas de "Mencho" para preguntar por ellos, y seis meses después, en agosto de 2002, un familiar hizo la denuncia.

Para el fiscal Uriburu, el tiempo en que demoró la familia "tiene que ver con las particularidades de la zona. En el campo, la gente quizás se ve una vez al mes".

El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa de nueve millones de pesos para destrabar el expediente número 350/02, detenido por falta de nuevos datos. (Télam)