La Ciudad de Buenos Aires atraviesa un momento "extremadamente delicado" en torno a la pandemia de coronavirus con "un pequeño ascenso de casos", según definió hoy el ministro de Salud porteño Fernán Quirós.

"Todavía estamos procesando una ola en la antesala del invierno, el momento es extremadamente delicado y todos tenemos que hacer un esfuerzo enorme, primero para poder empatizar con lo que nos pasa al conjunto y lo que nos pasa a cada uno de nosotros", dijo Quirós sobre la situación en la Ciudad y mientras los Gobiernos nacional, porteño y bonaerense evalúan aumentar las restricciones para frenar el aumento de contagios.

"Ha sido una semana muy parecida o con un pequeño ascenso a la semana previa", reconoció Quirós sobre la evolución de la curva de contagios que, a diferencia de lo que ocurría diez días atrás dejó mostrar un amesetamiento para registrar un aumento.

Durante la habitual conferencia de prensa en la que brinda detalles sobre la situación de la pandemia en el distrito, Quirós reconoció que el pedido de evitar encuentros sociales es una de las medidas menos cumplidas: "Nos cuesta mucho sostener la capacidad de seguir sin vincularnos con nadie que no conviva y por eso la curva está teniendo la evolución que tiene".

Por eso no descartó que en las reuniones que mantienen los tres Gobiernos la Ciudad acepte aumentar las restricciones "en términos de darle un espacio al sistema de salud y en términos de darle un espacio a la campaña de vacunación que se va intensificar significativamente a partir de la semana que viene".

Colapso en Hospitales.

"Es un momento muy particular en el que hay que hacer un esfuerzo muy particular, buscando la energía donde la tengamos", insistió.

Quirós destacó que la llegada, la semana próxima, de nuevas dosis de vacunas va a cambiar la situación, ya que aseguró que la Ciudad tendrá inmunizada con al menos una dosis a toda la población de riesgo.

"El escenario epidemiológico va a ser significativamente diferente porque la gente va a estar significativamente más protegida", sostuvo y en ese sentido analizó que "las dos semanas siguientes va a ser semanas bisagras en la evolución en la curva".

De acuerdo a las estimaciones de Quirós, en diez días la Ciudad podrá aplicar "cerca 300.000 vacunas" que permitirán "avanzar de manera muy decisiva con la vacunación de al menos una dosis para la totalidad de los grupos de riesgo".

"Tenemos a la semana que viene y a la próxima como semanas muy críticas, el equipo de salud está muy cansado y tenemos por delante la capacidad de vacunar a la enorme parte de la gente que está en riesgo", analizó el ministro quien reconoció que "hay mucha tensión, la gente está muy cansada".

Por eso, consideró que "luego de una curva de casos tan grande como la que tuvimos, con un sistema de salud que ha tenido una intensidad de trabajo muy importante y necesita tener por delante unos días o un par de semanas para poder darle de alta a los pacientes y volver a estar preparados para atender de manera apropiada".

Aunque el ministro admitió que se podrían reforzar las restricciones evitó dar detalles de cuáles serían esas medidas y sólo aseguró que se pedirá "lo estrictamente indispensable".

"Lo estrictamente necesario va a estar orientado orientado a la epidemiología de estos días y a los mecanismos que generan esa enfermedad", señaló. (Télam)