La necesidad de un abordaje integral del cyberbullyng con el protagonismo de todos los poderes del estado y la sociedad civil, fue uno de los conceptos surgidos hoy durante un encuentro virtual organizado por la Asociación de Mujeres Jueces de Argentina (AMJA) y la Fundación Foro del Sur, a través de la iniciativa Acelerar Igual.

Participaron del foro representantes del poder público, la justicia, empresas y organizaciones civiles, quienes reflexionaron sobre las consecuencias del cyberbullying y las estrategias de protección frente a esta práctica.

Entre los expositores estuvieron -entre otros- Marcela Losardo, ministra de Justicia y Derechos Humanos de la Nación; Juan Bautista Mahiques, fiscal general de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Victoria Donda, directora del INADI.

También participaron María Pilar Ramírez Argueta, directora de Protección Infantil y Asuntos Legales en el Centro Internacional para Niños Desaparecidos y Explotados (ICMEC); Jordi Martin, especialista de Prevención del Ciberdelito de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), y Cecilia Pastorino, mentora educativa de Argentina Cibersegura.

"Estamos frente a un problema de escala global, con una lógica propia que requiere un abordaje especializado", destacó la ministra Losardo.

La funcionaria enumeró las acciones que desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos se vienen impulsando para proteger los derechos de niños y las niñas adolescentes y la prevención de la amenaza que plantea la virtualidad.

La ministra explicó que "este delito se va mutando, por eso es muy importante advertir, enseñar e ir entendiéndolo para poder combatirlo y erradicarlo".

"Siempre va a ir más rápido de lo que podamos ir nosotros, pero tenemos que seguir trabajando para ayudar, recibir, difundir, acompañar a organizaciones civiles y llegar a todo el país", añadió.

"Nuestros niños y niñas adolescentes son nuestro futuro. No tenemos que bajar los brazos", concluyó.

A su turno, el Fiscal Mahiques, explicó que "el cyberbullying, no es un delito, no está tipificado. Pero nosotros lo vemos como la puerta para la concreción de delitos, tales como el grooming, el abuso infantil, entre otros", advirtió.

"El cyberbullying deja en estado de vulnerabilidad a los niños y niñas, generando un espacio para la acción de los delincuentes, pedófilos y abusadores", señaló.

"La burla, el hostigamiento, la humillación que uno recibe en internet, debe entenderse como cualquier tipo de discriminación", afirmó y subrayó que "en internet no existe el derecho al olvido".

"Una vez que una publicación está en línea es muy difícil borrarla, y aunque se elimine lo publicado, otro usuario la guardó y la reproduce. De ahí que el daño ocasionado se va potenciando y generando inseguridad, aislamiento y soledad, en sus víctimas", añadió.

El fiscal coincidió con Losardo en la necesidad de "un abordaje integral de esta problemática, donde todos los poderes del Estado e instituciones de la sociedad civil juguemos un papel protagónico".

"El cyberbullying es una forma de ejercicio de la violencia", subrayó por su parte Victoria Donda, quien sostuvo que "ni las juventudes, ni las niñeces son todas iguales. Estamos atravesados todos por situaciones muy diferentes", dijo y distinguió que hay grupos de vulnerabilidad asociados a formas de discriminación.

"Desde el INADI, dijo, fomentamos campañas, que promuevan no reproducir imágenes o mensajes que transmitan odio" y alentó a que "todos desde nuestro lugar podemos hacer algo para que esto no siga sucediendo".

"Defenderse del odio, es defenderse de la violencia y defenderse de la violencia es construir una sociedad en paz", aseguró.

"Acoso es violencia", coincidió María Pilar Ramírez Argueta y destacó la importancia de "hablar y escuchar".

Ramírez contó que desde su organismo detectaron que "los niños cuando se siente acosados, al primero que acuden es a un par", por eso destacó que "hay que empoderar a los chicos, para que ellos sepan cómo defenderse y en segundo lugar acudir a un adulto -padres, maestros, familiar-, pero advirtió del peligro de "revictimización", en el que caen muchas veces los adultos, que "no los ven como víctimas, sino que los ven cómo responsables de lo que sucede".

"Así como los chicos son engañados también los adultos somos engañados en internet", advirtió y subrayó la "la importancia de la Educación, familiar, escolar, social, como pilar fundamental, para combatir conductas discriminatorias, agresivas, denigrantes, que pueden traer consecuencias muy graves en las víctimas y llegar a extremos como el suicidio".

Por su parte Jordi Martin, coincidió en que "todos somos responsables y podemos hacer algo para evitar estas situaciones, ya que "podemos convertirnos en agresores cuando no paramos la cadena de la violencia".

Y subrayó que "nunca, olvidemos que detrás de una pantalla, de un dispositivo hay otra persona igual que nosotros, otro ser humano" y aconsejó tener como premisa que "si te molestan, bloquea, si te acosan, denuncia".

"Lo que pasa en internet pasa de verdad, pasa en el mundo real. Lo que los niños y adolescentes atraviesan en su mundo digital también los atraviesa en su vida real", señaló Cecilia Pastorino de Argentina Cibersegura.

Pastorino precisó que "la principal herramienta que tenemos son las herramientas de privacidad. La privacidad es el control que tiene cada persona sobre su información" y respecto a los padres prefiere hablar de "acompañar" en vez de "controlar".

"No hay que dejar solos a los niños en el mundo digital, cómo no los dejaríamos solos en una plaza, pero sin invadir su privacidad. Hay que respetar. Es fundamental el diálogo y también apoyarse en la tecnología, ya que hay muchas herramientas para preservar la identidad", explicó. (Télam)