Aunque los chicos que se contagian Covid-19 son mayormente asintomáticos, un porcentaje de la población que se recuperó de la enfermedad, sufrió un conjunto de signos y síntomas en las tres o cuatro semanas siguientes, que los médicos llamaron Síndrome Multisistémico Inflamatorio Pediátrico (MIS-C).

En Europa y Estados Unidos se encendió la alarma de una rara afección infantil que inflama los vasos sanguíneos. Francesco La Torre, un médico referente de la región sur de Italia, informó que se detectaron hasta el momento 130 casos, 30% de los cuales terminó en terapia intensiva.

Mientras tanto en la Argentina, según un estudio de la Sociedad de Pediatría (SAP) publicado en febrero de este año, hubo al menos dos casos de pacientes críticos.

“Su evolución es potencialmente grave y puede presentar falla cardiovascular; la mortalidad es baja (del 2 %)”, habían advertido.

En mayo de 2020 apareció el primer informe de compromiso multiorgánico con shock circulatorio e inflamación sistémica en 8 niños argentinos con Covid-19.

“Su evolución es potencialmente grave y puede presentar falla cardiovascular”

Sus características eran similares a las de otras enfermedades como la de Kawasaki, el síndrome de shock tóxico, la linfohistiocitosis hemofagocítica y el síndrome de activación macrofágica.

El MIS-C que afecta a niñas y niños de entre 3 y 12 años de edad, se define por la presencia de fiebre persistente, inflamación y disfunción orgánica, dolores abdominales, conjuntivitis, dolor de garganta, manchas en el cuerpo y fatiga.

En tal sentido, la SAP señaló que el tratamiento incluye inmunoglobulinas y luego con cortisona, durante tres días, antes de proceder con la Anakirna