El número de rinocerontes abatidos en Sudáfrica cayó un 33% el año pasado, según datos oficiales publicados hoy, lo que fue atribuido en parte al confinamiento impuesto por la pandemia de coronavirus, que limitó la movilidad de los cazadores furtivos.

Al menos 394 rinocerontes fueron sacrificados en 2020, menos que los 594 registrados el año anterior, indicó en un comunicado la ministra de Medio Ambiente, Barbara Creecy.

La mayoría de los rinocerontes, 245, fueron abatidos en el turístico parque nacional Kruger, que linda con Mozambique.

"Durante el fuerte confinamiento debido al Covid tuvimos una reducción significativa de las incursiones de cazadores furtivos en el parque Kruger", dijo Creecy, según consignó la agencia AFP.

"Sin embargo, esto cambió después, cuando el confinamiento se suavizó y se registró un importante incremento de la caza furtiva hacia finales de 2020, sobre todo en diciembre", agregó.

De todos modos, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) afirmó que "casi el 70%" del descenso de la población de rinocerontes del parque Kruger en la última década se debe a la sequía y a la caza furtiva.

Según un informe reciente de la agencia nacional del gobierno encargada de los parques nacionales, en el parque Kruger solo quedan 3.549 rinocerontes blancos y 268 rinocerontes negros.

Sudáfrica, que alberga a casi el 80% de los rinocerontes del mundo, vio disminuir constantemente el número de caza furtiva por sexto año consecutivo, pero la baja de las muertes debería ser celebrado como "una victoria moderada", según Creecy.

Las campañas contra la caza furtiva no deben relajarse, agregó, dada la demanda de cuernos en el mercado negro. (Télam)