La operación de rescate por la explosión en una mina de carbón ocurrida el miércoles en la ciudad de Pawlowice, al sur de Polonia, que dejó cinco muertos y siete desaparecidos, se interrumpió por ser considerada "peligrosa" para la vida de los socorristas, informaron hoy los responsables de la mina.

El análisis de la situación "llevó a abandonar" la operación de rescate para evacuar a los siete mineros que quedan en el fondo del pozo, dijo Tomasz Cudny, presidente de la compañía minera JSW que controla la mina de carbón de Pniowek.

La decisión se tomó luego de que entre el jueves y el viernes se registraran nuevos desprendimientos de rocas, que causaron otros diez heridos leves entre los socorristas que intentaban instalar un nuevo conducto de ventilación en el fondo del pozo, de unos 1.000 metros de profundidad, informó la agencia de noticias AFP.

El vicepresidente del grupo JSW, Edward Pazdziorko, señaló que, “en este momento, la zona es peligrosa para llevar a cabo la operación”.

En la misma línea, Cudny expresó que "enviar socorristas a una zona tan peligrosa sería una decisión irresponsable".

Es por ello que primero hay que "estabilizar" la ventilación de la zona y, luego, aislarla del resto de la mina, un proceso que es una "cuestión de meses", destacó el jefe de los servicios de rescate, Piotr Buchwald.

Cinco personas, incluido un paramédico, murieron y otras siete desaparecieron después de dos explosiones de metano ocurridas el miércoles dentro de la mina.

En tanto, unas 20 personas fueron hospitalizadas, seis de ellas con quemaduras graves.

El estallido podría haber sido causado por "una posible explosión de grisú", un gas compuesto principalmente por metano que mezclado con el oxígeno del aire resulta explosivo, según se indicó.

Según JSW, la primera explosión tuvo lugar poco después de la medianoche en una zona donde trabajaban 42 mineros, y la segunda se produjo un poco más tarde durante las operaciones de rescate y afectó a los socorristas.

(Télam)