Familiares que actúan como querellantes pidieron la elevación a juicio de la causa que investiga la responsabilidad penal de un funcionario porteño y varios arquitectos, entre otros imputados, por la muerte de un joven a raíz del derrumbe de un inmueble en el barrio porteño de San Cristóbal provocado por una obra lindera.

Como antes lo hizo la fiscalía, la querella formuló el pedido ante el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas 4, a cargo de la investigación por el hecho ocurrido el 1 de abril de 2019, que tuvo como víctima fatal a Adrián Alejandro Continiello, de 32 años, sonidista de televisión, quien falleció por aplastamiento.

Las querellantes Mercedes Casas y María del Rosario Casas reclamaron que, en la etapa plenaria, los imputados sean juzgados por el delito de “estrago culposo” agravado por muerte, debido a lo que calificaron como negligencias e irregularidades en la construcción que entonces se realizaba en Pavón 3.062.

La querella sostuvo que el derrumbe de la finca en la que vivía Continiello, un departamento de un edificio de tres plantas en Pavón 3.072/8, “se produjo como consecuencia directa y excluyente de las actividades de edificación -concretamente de excavación y submuración- desarrolladas en el predio lindero”.

Las acusaciones están dirigidas contra el inspector del Gobierno porteño Guido Tirendi; Ricardo Nicolson, el ingeniero a cargo de la obra por parte de la constructora Lybster S.A.; Norma Eugenia Mendes Simoes, directora de la firma; la arquitecta Valeria Martini; y la responsable de Seguridad e Higiene de la obra Sabrina Lorena Blans.

También figuran como imputados Maximiliano Mauriño y el arquitecto Osvaldo Becerra de la firma Demoliciones Mitre S.A; y el también arquitecto Eduardo Aguaviva, director de la obra por parte del Fideicomiso que la encargó: Caputo Hermanos S.A.

Durante la instrucción la querella pidió, sin conseguirlo, que las máximas autoridades de Caputo Hermanos S.A. y el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, fueran citados por la justicia.

“Las tareas de excavación y submuración se llevaron a cabo en manifiesta contradicción a las pautas establecidas en los proyectos estructurales oportunamente presentados ante la Dirección General de Obras y Catastro del GCBA”, sostuvo la querella en su requerimiento de elevación a juicio.

Agregó que “la prueba obtenida durante la investigación” permitió establecer que “la estructura diseñada por Lybster S.A. era, en gran parte, ficticia, estipulada por la dirección de la empresa al sólo efecto de satisfacer las formalidades exigidas por la normativa vigente en la materia, a sabiendas de que las personas designadas en los cargos de dirección, control y supervisión de la obra no llevarían a cabo su función”.

Para la querella “ello demuestra la temeraria negligencia de los responsables de la construcción frente al previsible resultado de estrago y, con ello, el peligro a la vida e integridad física de un sinnúmero de personas; indiferencia que, en definitiva, causó el derrumbe de la vivienda lindera y el lamentable -como evitable- deceso de Continiello”. (Télam)