Un fiscal tucumano solicitó que un empresario sea condenado a 12 años de prisión por el delito de explotación sexual a mujeres en locales y prostíbulos de su propiedad, ubicados en el centro de la capital provincial entre 2012 y 2013, mientras que esta tarde se conocerá el fallo del tribunal federal, informaron fuentes judiciales.

Se trata del empresario Roberto Gambandé, quien está imputado por los delitos de trata de personas con fines de explotación sexual en perjuicio de dos víctimas en situación de vulnerabilidad, en las fases de captación y acogimiento.

El fiscal general subrogante Pablo Camuña y el auxiliar fiscal Agustín Chit solicitaron ayer al Tribunal Oral Criminal Federal (TOF) de Tucumán la pena de 12 años de prisión para el acusado, y que se revoque su excarcelación y se proceda a su inmediata detención.

Además, los funcionario judiciales pidieron el decomiso de tres inmuebles, media docena de vehículos, embarcaciones y la reparación a las dos víctimas con montos de 6 y 3 millones de pesos.

Durante los alegatos, Camuña señaló que “los hechos que se juzgan son conductas que implican formas de violencia contra las mujeres” y citó a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (conocida como la Convención de Cedaw, por sus siglas en inglés), y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (de Belem Do Para), a las cuales Argentina ha adherido.

“La violencia va desde el aprovechamiento de las condiciones de vulnerabilidad, que es un agravante, hasta la cosificación, la violencia psicológica, institucional y reproductiva de las víctimas", sostuvo Camuña en el alegato.

La acusación responde a delitos cometidos entre los años 2012 y 2013, sin embargo se estima que Gambandé explotaba sexualmente a mujeres desde el año 1996.

El requerimiento de elevación a juicio indica que “a fines de la década del '90 y a principios de los 2000 Gambandé se hizo conocido como dueño de varios boliches, prostíbulos y locales donde se hacían “shows” y fiestas privadas, como despedidas de soltero”.

Así “a través de falsas ofertas laborales, captaba mujeres en situación de vulnerabilidad para explotarlas sexualmente en locales que eran de su propiedad y que estaban ubicados en el centro de la capital provincial”.

En tanto, “la investigación del caso se inició en 2012, a raíz de una denuncia anónima sobre el funcionamiento de “JC”, un prostíbulo de los denominados “de puertas abiertas”, un boliche de grandes dimensiones ubicado en el centro de la capital tucumana, al que asistía un público de clase media y alta y se realizaban shows en vivo, bailes, y venta de copas, con encargados en la puerta”, según consta en la causa.

El 17 de mayo de 2013 fue allanado uno de los inmuebles en el que funcionaba un prostíbulo bajo su órbita, y en esa oportunidad fueron identificadas nueve víctimas.

Una de las víctimas, “que fue captada por Gambandé cuando tenía 16 años, venía de otra provincia, estaba buscando su identidad, se encontraba sin trabajo y sin lugar donde vivir, fue en ese momento que tomó vinculación con el empresario, quien que se valió de esa situación para introducirla de a poco a la situación de explotación”, alegó Camuña.

El tribunal integrado por los jueces Enrique Lilljedahl y Jorge Basbus y la jueza María Noel Costa, anunciaron que darán a conocer su veredicto esta tarde.

En este juicio, que arrancó el 3 de agosto pasado, interviene como querellante la Fundación María de los Ángeles.

La fiscalía además cuenta con la asistencia del representante local de la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), Daniel Weisemberg,

A lo largo del debate declararon treinta personas más y una cantidad similar de declaraciones brindadas en la instrucción se incorporó por lectura. (Télam)