El nuevo edificio del Bachillerato Popular Travesti-Trans Mocha Celis fue inaugurado hoy por el ministro de Educación, Jaime Perczyk, y la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, quien destacó el espacio al que asisten 300 estudiantes como "un lugar que te convida educación, amor, proyectos y comunidad, donde hay afectos y compromiso".

Ubicado en el barrio porteño de Balvanera, en la Avenida Jujuy al 748, la nueva sede del Mocha Celis (Unidad de Gestión Educativa Experimental No. 16) brinda educación gratuita no excluyente orientada al colectivo travesti y trans, lo que la convierte en "una institución distinta, de educación inclusiva, la cual nos llena de orgullo", sostuvo a Télam Gómez Alcorta.

El espacio, cedido por el Gobierno nacional, cuenta con tres aulas, un salón de usos múltiples, un comedor, la biblioteca "Lohana Berkins" y baños sin género.

"Nosotros venimos acompañando al Mocha en varias de sus iniciativas y también frente a una necesidad muy básica que tenían, que era la la falta de un edificio para que pudieran funcionar durante estos años", expresó Gómez Alcorta.

A su vez, la ministra resaltó la labor del Ministerio de Educación para "poner a punto un edificio que cumple con todas las necesidades que requiere cualquier escuela digna, que es como nosotros pensamos la educación en nuestro país".

Luego del recorrido por el edificio, los ministros conversaron con los estudiantes de los tres cursos, quienes compartieron sus experiencias y proyectos que llevan adelante a través del Mocha, como los cursos de capacitación e inserción laboral que realizan en el programa Empleo Trans.

"Mucho de lo que nos cuentan es que en las trayectorias de sus vidas han sido excluidos de múltiples lugares y el sistema educativo es uno de esos lugares de los cuales han sido expulsados", señaló Gómez Alcorta.

Por este motivo, continuó la ministra, "sin importar la edad y las circunstancias hay un lugar que te invita y te convida educación, amor, proyectos, comunidad, eso es el Mocha, y por eso hay tanto afecto acá y tanto compromiso de todos".

A su vez, agregó que "poder conocerla, estar en los tres cursos y charlar fue un momento muy hermoso, y nos implica redoblar el compromiso que tenemos para que haya muchas más Mochas, no solamente en la Ciudad de Buenos Aires, sino en todo el país y en toda Latinoamérica".

De igual forma, el ministro Perczyk sostuvo "el compromiso consigo mismo, con estudiar y progresar" de quienes asisten al Mocha y sus docentes y remarcó que "eso es lo que hace a la escuela".

"Hace años que la escuela se creó y empezó a dar clases y después tuvo un derrotero por no tener edificios ni infraestructura. Y en la Argentina la educación es un derecho, todos tienen derecho a estudiar y aquí está esa concreción a ese derecho", expresó Perczyk.

Durante la charla, una de las alumnas señaló que a los ocho años, cuando comenzó su transición, "soñaba con ser docente", y que luego de abandonar la escuela a los once años, finalmente está terminando su educación secundaria y "cumpliendo ese sueño que abandonó hace más de cuarenta años".

En tanto, la escuela -que ya cumplió 10 años- triplicó su matrícula de estudiantes a partir de la Ley de Cupo Laboral Trans, que llevó a las personas travestis y trans a finalizar sus estudios, tanto de nivel primario como secundario, para "insertarse y permanecer" en el ámbito laboral, explicó Francisco Quiñones Cuartas, director del bachillerato.

Sin embargo, señaló, "las propuestas por la noche de los espacios para adultos y adolescentes no albergaban esta posibilidad, y temíamos que se multiplicara la matrícula, que es lo que finalmente sucedió".

"¿Dónde van a ir a estudiar las personas trans que han sido expulsadas del sistema educativo tradicional y que la mayoría hasta conseguir un trabajo vivía de la prostitución o se consideraban trabajadoras sexuales?", se preguntó el director.

Por este motivo, desde la Mocha empezaron a buscar espacios, con varias mudanzas de por medio, hasta lograr la construcción de un espacio definitivo frente a la Plaza Once.

Mientras tanto, señaló Quiñones Cuartas, "durante años vamos a estar llevando adelante acá las actividades, mientras esperamos la construcción de ese edificio".

Por otro lado, el director se refirió a la prohibición del uso del lenguaje inclusivo en las escuelas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y sostuvo que "es imposible aplicar bajo imposición una norma que tiene una búsqueda claramente política".

Y agregó que "no se puede responsabilizar al lenguaje no binario, al lenguaje no sexista de la mala educación y de las malas respuestas".

"Nosotros como escuela del Gobierno de la Ciudad, bajo el área de adultos y adolescentes, tenemos mucho para contar del desfinanciamiento, del no acompañamiento a una escuela que lleva más de diez años tratando de reparar aquello que ha sido exclusivo y violento con distintas identidades", manifestó.

Finalmente, Quiñones Cuartas sostuvo la importancia del espacio para "demostrar que hay un montón de población que tiene un montón de cosas para ofrecer y que simplemente tiene que tener las oportunidades". (Télam)