Dejar de fumar es posible, sin embargo, un reciente estudio científico demostró que las mujeres fuman menos que los hombres, pero tienen menos probabilidades de abandonar el hábito que ellos.

La investigación, presentada en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología ESC 2021, realizada sobre la experiencia de más de 35.000 fumadores, develó la necesidad de generar otras estrategias que se adapten a las necesidades de las mujeres.

Ingrid Allagbe, la autora del estudio, señaló: “las mujeres que recurrieron a los servicios de deshabituación tabáquica presentaban mayores tasas de sobrepeso u obesidad, depresión y ansiedad en comparación con los hombres, y abandonaban el hábito con menos frecuencia".

Es por ello que, los "resultados ponen de manifiesto la necesidad de ofrecer intervenciones para dejar de fumar adaptadas a las necesidades de las mujeres”.

La investigación requirió de personas fumadoras de 18 años o más con al menos un factor de riesgo adicional para la enfermedad cardiovascular: sobrepeso/obesidad (índice de masa corporal de 25 kg/m2 o más); colesterol alto; diabetes; presión arterial alta; antecedentes de accidente cerebrovascular, ataque cardíaco o angina de pecho. Además, tuvieron que reseñar algunos aspectos de su vida cotidiana, como sus hábitos y el número de cigarrillos que fumaban por días.

“Los resultados indican que se necesitan programas integrales para dejar de fumar dirigidos a las mujeres que ofrezcan un enfoque multidisciplinar en el que participen un psicólogo, un dietista y un especialista en actividad física”.

En ellos, se empleó un ranking de dependencia de la nicotina para clasificar a los participantes en dependencia leve, moderada o grave. Luego de 28 días consecutivos, auto declararon su abstinencia, que luego se comprobó por la medición de monóxido de carbono exhalado inferior a 10 partes por millón (ppm).

37.949 fueron las personas que participaron del estudio, de los cuales 16.492 eran mujeres, un 43.5% del total. Ellas presentaban elevada carga de factores de riesgo cardiovascular, como así también sobrepeso u obesidad, y tendencia a ansiedad o depresión. Mientras que los hombres, según este estudio, tienen mayor colesterol, presión arterial alta, y diabetes que ellas.

Sin embargo, el factor común era su adicción: según el sondeo, la cantidad de cigarrillos fumados diariamente era de 23 en las mujeres y de 27 en los hombres. En ese sentido, un 56% de las mujeres tenía una dependencia severa de la nicotina en comparación con el 60% de los hombres, y la abstinencia era menos frecuente en las mujeres (52%) que en los hombres (55%).

Al respecto, la autora del estudio indicó que "estos resultados sugieren que, a pesar de fumar menos cigarrillos y ser menos dependientes de la nicotina que los hombres, a las mujeres les resulta más difícil dejar de fumar".

En ese sentido, finalmente, destacó que “los resultados indican que se necesitan programas integrales para dejar de fumar dirigidos a las mujeres que ofrezcan un enfoque multidisciplinar en el que participen un psicólogo, un dietista y un especialista en actividad física”