La Universidad de Buenos Aires, con una matrícula de 320.000 estudiantes y un plantel de 35.000 profesores, "es un caso único en la educación superior por la masividad y la calidad de la educación que brinda" y es la síntesis de que se puede lograr "inclusión con la calidad", aseguró su rector Alberto Barbieri al iniciarse hoy los festejos por los 200 años de su fundación.

"La UBA fue la síntesis de que con más inclusión también se puede lograr calidad y lo demuestran los rankings internacionales, que nos muestran cómo nos ven en el exterior. Estar entre las primeras universidades del mundo siendo una universidad masiva con ingreso irrestricto con la máxima calidad y el máximo desarrollo científico, es un caso único en la educación superior", dijo esta tarde Barbieri a Télam.

Por sus claustros pasaron 16 presidentes de la Nación y cinco premios Nobel, y desde hace varios años, según los rankings internacionales, es la universidad más destacada de Iberoamérica y se encuentra entre las 70 mejores del mundo.

Creada un 12 de agosto de 1821 fue al principio una universidad elitista donde estudió la mayor parte de la histórica "generación del 80", pero ya a partir de la reforma universitaria de 1918, cuya epicentro fue en Córdoba, también tuvo a la UBA como protagonista donde se comenzó a democratizar sus formas de cogobierno.

Hasta que con la llegada de la democracia en 1983 se consolidó el ingreso irrestricto y, previo a eso, el decreto ley del gobierno de Juan Domingo Perón en 1949 que garantizaba el no arancelamiento, la UBA comenzó a ser una universidad masiva.

"La UBA nace con el país, ya estaba en la idea de los próceres de Mayo su creación y a partir de 1821 empezó a caminar la misma historia de la Argentina", dijo Barbieri, y destacó que "hubo momentos buenos pero también oscuros como la llamada Noche de los Bastones Largos, en 1966, y la dictadura más sangrienta entre 1976 y 1983, con muchos estudiantes y profesores perseguidos".

Barbieri señaló como uno de los hitos más destacados el decreto ley de 1949, "del no arancelamiento universitario. Los ministros de Perón que firmaron ese decreto, eran todos egresados de la UBA".

"Ese decreto respondió a las necesidad de nuestro pueblo y permitió la movilidad social ascendente. En este contexto nació la frase ¨mi hijo el doctor"´ con la que los inmigrantes celebraban los estudios universitarios de sus hijos, explicó el rector.

"Todo esto contribuyó a la universidad que es hoy, una entidad destacada a nivel internacional que sigue pujante y trata de ser un foro de desarrollo del conocimiento, de la igualdad y de la inclusión, de defensa de la Democracia y de los Derechos Humanos", aseguró Barbieri.

Para el rector, "la UBA tiene que adaptarse a las necesidades de lo que le exige nuestro pueblo, hoy estamos avanzados en la actualización de nuestros planes de estudio, imprimiéndole la mayor internacionalización posible a los estudios superiores".

Barbieri argumentó que uno de los rasgos distintivos de la educación superior en el mundo es la "interacción con los principales centros de conocimiento mundiales", y en este punto "la UBA está muy bien valorada".

"Estamos apoyando la generación de conocimiento, la investigación y, sobre todo, el sistema productivo para que sea una palanca de desarrollo del país", agregó.

Respecto al rol social que se desempeña la UBA, el rector aseguró que la universidad tiene en su ADN tres pilares: lo académico, la investigación científica y la extensión universitaria.

"Esto último es devolverle a la sociedad lo mucho que recibimos de ella, sobre todo en los sectores más vulnerables", y dio como ejemplo la escuela técnica de Villa Lugano que da a a jóvenes de bajos recursos una educación de alta calidad. Este año se reciben los primeros egresados en robótica y mecatrónica", explicó.

También mencionó el trabajo que realizan los hospitales universitarios, y los miles de voluntarios que trabajan durante la pandemia y las investigaciones realizadas para combatir el coronavirus.

"Esto demuestra el compromiso social que van mamando los estudiantes cuando ingresan a la UBA y luego de egresar de ella", aseguró.

Barbieri consideró que la UBA está inserta en un sistema universitario "de un alto grado de calidad, con universidades más tradicionales como la de Córdoba o la de La Plata, y luego como las de Rosario, Mendoza o Tucumán, mientras que también están las del conurbano de la primera etapa y las que se han creado después. Todas, junto al plantel docente, nos hace ser un diferencial en Latinoamérica".

Tras señalar que el debate de modificaciones a la ley de educación Superior debe darse "en el momento en que haya más presencialidad en las aulas", elogió la respuesta del sistema universitario frente a la pandemia, por lo que "está a al altura de lo que el pueblo requiere de él". (Télam)