Los padres de Madeleine McCann, la niña británica desaparecida hace quince años en el sur de Portugal, dijeron hoy que "no perdieron la esperanza" de encontrar a su hija, luego que la Justicia portuguesa inculpara a un hombre en Alemania.

"Aunque la posibilidad sea remota, no perdimos la esperanza de que Madeleine siga viva y de que la encontremos", escribieron Kate y Gerry McCann en un comunicado publicado en la página web dedicada a su hija.

Ambos subrayaron que el sospechoso "aún no fue acusado de ningún delito específico en relación con la desaparición de Madeleine", precisó la agencia de noticias AFP.

Esta declaración se produjo luego de que una fiscalía portuguesa solicitó imputar a un sospechoso en Alemania, sin precisar su identidad ni la naturaleza de las sospechas que pesan sobre él, en el marco de una investigación sobre la desaparición de Maddie realizada "en cooperación con las autoridades inglesas y alemanas".

La fiscalía portuguesa apunta a un ciudadano alemán identificado como "Christian B" como el principal implicado en la desaparición de la niña británica.

Este individuo ya afronta una pena de prisión por la violación de una mujer estadounidense de 72 años en el 2005 en el sur de Portugal. Al momento de la desaparición de la niña británica Christian B vivía a pocos kilómetros del lugar en donde desapareció McCann.

"Es obvio que Portugal también tiene sospechas sobre él", pero "me sorprendería que de la noche a la mañana estuvieran más avanzados en su investigación que nosotros aquí", dijo Hans Christian Wolters, portavoz de la fiscalía de Brunswick, encargada de la parte alemana del caso.

No debemos sobrevalorar esta medida adoptada por las autoridades portuguesas", dijo Friedrich Sebastian Fülscher, abogado de Kiel (norte de Alemania), que representa a "Christian B".

Una de las principales preocupaciones de la familia McCann es el riesgo de prescripción, debido a que en Portugal el asesinato prescribe a los 15 años"

"En el caso de Maddie, si murió en mayo de 2007, esto será así dentro de unas semanas. Supongo que la prescripción se interrumpió con esta medida", consideró Fülscher.

"Lo que ocurrió está relacionado con la prescripción. (...) En el fondo, se trata de un truco de procedimiento por parte de la fiscalía" para mantener el caso abierto, dijo Gonçalo Amaral, ex inspector portugués encargado del caso, que fue despedido de la policía tras acusar a los padres de la niña de haberla matado por accidente y de haber ocultado luego su cadáver.

Madeleine McCann desapareció el 3 de mayo de 2007, poco antes de su cuarto cumpleaños, en Praia da Luz, un balneario de la región del Algarve, donde estaba de vacaciones con su familia.

Su desaparición dio lugar a una extraordinaria campaña internacional de sus padres para intentar encontrarla.

Después de 14 meses de polémicas investigaciones marcadas por la imputación, y luego la exoneración, de los padres, Gerry y Kate McCann, la justicia portuguesa cerró el caso en 2008, antes de reabrirlo cinco años después por la aparición de "nuevos elementos".

El caso no avanzó hasta junio de 2020, cuando la fiscalía de Brunswick dijo que tenía la certeza de que la niña había muerto, y añadió que sus sospechas recaen en un hombre que entonces estaba detenido en Kiel por otro caso.

La fiscalía también inició procedimientos contra el mismo individuo en otro caso de violación, el de una mujer irlandesa, y por abuso sexual de menores en Portugal.

"Mis colegas están trabajando más bien en estos otros casos para que podamos cerrar este capítulo en un futuro próximo. Cuando esté terminado, nos ocuparemos exclusivamente de Maddie", señaló Hans Christian Wolters, portavoz de la fiscalía de Brunswick.

(Télam)