El juicio oral y público seguido contra Marcos Lautaro Teruel, Silvio Ezequiel Rodríguez y Gonzalo Isaac Farfán llegó a sus instancias finales, ya que hoy declaró uno de los imputados, quien se dijo inocente, y la audiencia pasó a cuarto intermedio hasta el jueves próximo, para cuando están programados los alegatos de las partes.

Fuentes judiciales informaron que el proceso, que comenzó el 27 de septiembre pasado, se reanudó hoy con la reproducción de audios y chats que intercambiaron los imputados en 2018, tras lo que Farfán decidió declarar sin responder preguntas.

Además, hoy también se incorporó la prueba reunida a lo largo del proceso, y la audiencia se reanudará el jueves próximo, con la exposición de los alegatos de las partes, que serán transmitidos en directo a través del canal del Poder Judicial de Salta en Youtube.

Al comenzar su testimonio, Farfán ratificó sus declaraciones escritas incorporadas al expediente.

El coimputado en uno de los dos casos por el que se lo juzga a Teruel, inició su relato contando que conoció a la denunciante en 2012, y describió las actividades que desarrollaban juntos.

Luego, dijo que se hicieron buenos amigos porque tenían intereses comunes relacionados a diversas ramas del arte, y comentó que además salían a correr y, de regreso, siempre la acompañaba a su casa porque para él era como una hermana menor.

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En este sentido, aseguró que siempre tuvo con ella un vínculo de amistad y respeto.

Sobre la denuncia radicada en su contra, sostuvo que surge de “un error en los recuerdos de ella”, quien “cuenta situaciones que no sucedieron y omite otras que sí”.

El acusado manifestó que jamás entró desnudo a esa habitación porque una actitud así “no sería propia" de él, menos aún en la casa de Lautaro, ya que los Teruel son para él como una segunda familia.

Farfán agregó que a la habitación fue dos veces, primero para pedirle a Lautaro que le llamara un remís y, la segunda vez, para ofrecerle a la denunciante acercarla hasta su casa, como siempre lo hacía.

Asimismo, explicó que, en el trayecto, a bordo del remís, él y la víctima fueron conversando acerca de la reunión que tendrían la tarde siguiente, en la casa de Lautaro, que efectivamente se concretó horas más tarde, cuando se reencontraron en la pileta.

El acusado se refirió luego a su reacción cuando supo del posteo realizado por la denunciante en la red social Facebook, en diciembre de 2018, y apuntó que le molestó mucho que la denunciante “se tomara con tanta liviandad” una acusación semejante, por lo que intentó contactarla para pedirle una explicación.

Farfán señaló que pudo hablar con ella telefónicamente y quedaron en reunirse, pero finalmente eso nunca ocurrió.

Farfán indicó que la acusación en su contra le generó, entre otros aspectos, que fuera desvinculado de su banda musical, que era un proyecto muy importante para él, y que perdiera dos ofertas laborales.

Finalmente, habló de su consumo de alcohol y marihuana, aseguró que no bebe desde 2017, por decisión personal, y que lleva dos años sin consumir cannabis, entre otras cosas, porque fue una de las condiciones impuestas para acceder a la tobillera electrónica.

Aclaró que su consumo de marihuana siempre fue recreativo y controlado, y sostuvo que nunca tuvo comportamientos desinhibidos ni agresivos con nadie.

“Quiero aclarar que soy inocente. Yo no me desnudé delante de nadie. No participé de ningún abuso ni permitiría que nadie hiciera algo tan aberrante. No sería propio de mí tener una actitud así”, reiteró.

Finalmente, consideró que la denuncia fue injusta para los tres acusados y que necesita que se haga justicia, para recuperar su vida.

Teruel se encuentra acusado en dos causas diferentes, de las cuales en la primera llegó al juicio imputado por los delitos de abuso sexual con acceso carnal continuado, agravado por el daño en la salud de la víctima, en concurso ideal con corrupción de menores doblemente agravada por tratarse de menor de 13 años y por mediar engaño, en perjuicio de una niña.

En la causa acumulada, Teruel está acusado, junto a Rodríguez y Farfán, por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por ser cometido por dos o más personas, en perjuicio de una joven que al momento de los hechos tenía 19 años.

El juicio está a cargo de los jueces de la Sala III del Tribunal del Juicio de Salta, Carolina Sanguedolce, María Gabriela González y Pablo Farah.

Una de las denuncias que se ventilan en el juicio fue radicada por la madre de la víctima menor de edad, el 13 de marzo de 2019, y los abusos habrían tenido lugar en la casa de Teruel, cuando la niña tenía entre 10 y 13 años.

La segunda causa se inició por una denuncia radicada el 24 de mayo de 2019, en la que la víctima aseguró que el hecho tuvo lugar en enero o febrero de 2014, también en el inmueble de Teruel, donde ella mantenía relaciones sexuales con Rodríguez cuando el hijo del nochero Mario Teruel ingresó a la habitación, junto a Farfán, y abusaron de ella. (Télam)