Organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos y de la diversidad sexual advirtieron a través de diferentes comunicados que el Mundial de Fútbol 2022 que se inicia el próximo domingo en Qatar transcurrirá en un país donde ser del colectivo LGBTIQ+ es un delito.

Es el caso de la campaña "Que el orgullo sea Mundial" lanzada por Amnistía Internacional (AI), junto otras seis organizaciones de la sociedad civil entre las que se cuentan el bachillerato popular trans Mocha Celis, Abosex y Casa Brandon.

"Estamos en el mes del Orgullo en Argentina y gracias a los avances en materia de derechos las diversidades en nuestro país podemos celebrarlo. Por el contrario, en Qatar, donde esta semana comienza el mundial, ser lesbiana, gay, bisexual, trans o intersex, está penalizado. Ante el odio, la represión y la violencia, le mostramos al mundo que nosotros respondemos con orgullo", señaló Mariela Belski, directora ejecutiva de AI Argentina en un comunicado.

La organización recordó que en el país sede de la Copa del Mundo, las personas LGBTIQ+ "ven negado su derecho a vivir libremente su sexualidad o su identidad de género", dado que "las leyes qataríes criminalizan los actos sexuales consentidos entre personas del mismo sexo, que incluso pueden dar lugar a penas de cárcel".

La campaña consiste en un spot donde puede verse a un grupo de amigos y amigas se prepara con camisetas, vuvuzelas y banderas para salir a festejar. En contra de lo que podría parecer, los jóvenes no se aprestan a celebrar un resultado futbolístico sino a celebrar la diversidad en la marcha del Orgullo.

Abosex, Brandon, Mocha Celis, Fundación MxM, Synergia y Transformando Familias realizaron esta pieza audiovisual para "visibilizar y celebrar la diversidad y contrarrestar una alzada de discursos que incitan a la discriminación y a la violencia por motivos de género, no sólo en la Argentina sino también a nivel global"

Por su parte, el Instituto de Políticas Públicas LGBT+ (IPP) que pertenece a la Federación LGBT+ emitió el comunicado "Sin Orgullo no hay FairPlay" a través del cual se cuestiona a la FIFA por la elección de Qatar como anfitrión, "un país que va en contra de la campaña de respeto por los derechos humanos en general y de las personas LGBT+", señaló.

"A pesar de las advertencias relativas a las violaciones de derechos humanos en general, y los del colectivo LGBT+ en particular, la entidad organizadora decidió seguir adelante con el evento en un país donde expresar abiertamente una sexualidad diferente a la heterosexual, puede costar la vida", dijeron en un comunicado

En ese sentido, hicieron hincapié en la contradicción que implica que una competencia internacional de este nivel que proclama "los valores de la sana competencia, el compañerismo y el juego limpio (o Fair Play en inglés)" y es organizada por una entidad como la FIFA que "promueve compromisos con los derechos humanos de todas las personas", sin embargo se realiza en "un país que acumula denuncias por explotación laboral en el proceso de construcción de la infraestructura mundialista", y donde "es ilegal expresar abiertamente la sexualidad, si se pertenece al colectivo LGBT+".

"Sin dudas todo lo que está ocurriendo en torno a Qatar 2022 es un retroceso fenomenal porque vuelven a instalar que los ámbitos deportivos son ambientes cerrados, espacios que no son seguros para que las personas LGBT+ seamos visibles", agregó.

Por su parte, la organización la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (Ilga World) produjo el documento "Qatar y los derechos humanos de la comunidad LGBTQ: una visión general antes de la copa del mundo"

"El solo hecho de que el evento deportivo fuera a organizarse en un país con leyes que criminalizan a las personas con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diversas ha contribuido a poner sobre la mesa las violaciones de los derechos humanos a las que se enfrenta la comunidad LGBTQ en Qatar", dijeron.

"Además, la falta de claridad por parte de los organizadores sobre los riesgos a los que podrían enfrentarse las personas LGBTQ -ya sean participantes en la Copa del Mundo, aficionades al fútbol, periodistas, personas que trabajan dentro de la Copa o pertenecientes a la comunidad local- durante el evento, ha contribuido aún más a la necesidad de sensibilizar sobre este asunto, ante una audiencia internacional", agregaron.

Posteriormente, en un "resumen del estado de los derechos humanos de las personas LGBTQ en Qatar", la organización analiza las leyes que afectan al colectivo de la diversidad sexual en ese país, describe las características de un "ambiente hostil" para este grupo, las detenciones arbitrarias, las "barreras legales a la libertad de expresión". Asimismo, incluye una serie de "recomendaciones para periodistas informando sobre temas LGBTQ" en el mundial. (Télam)