El médico infectólogo Tomás Orduna aseguró hoy que si bien se logró bajar la curva de contagios de coronavirus gracias a las restricciones establecidas por el Gobierno Nacional, "los números aun son altos" y advirtió que quizás sea necesario algún "otro cierre fuerte", pero que "podrá ser previsible" para la población.

"Sigue siendo un número alto, logramos con todas las medidas bajar en principio en el área del AMBA, pero no hubo un acompañamiento en provincias como Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos", explicó el jefe de Medicina Tropical y del Viajero del Hospital Muñiz.

En ese sentido, dijo que "las medidas sirvieron, los números siguen altos, con Córdoba como epicentro de los más importantes, que es lo que nos preocupa".

Con respecto a la situación del AMBA, Orduna afirmó que "es distinta" y precisó que "esperamos se sostenga y continuemos descendiendo" la curva de contagios.

"Córdoba preocupa porque está en una situación critica de ocupación de camas de terapia; cuando esto ocurre, tarda semanas en liberarse si se bajan los casos, si no lo que hay es un recambio de camas caliente. Nos falta una ley con un semáforo para poder trabajar en forma conjunta y tomar la decisión en el momento que corresponda y no estar en todo momento discutiendo cuando vemos que los números desbarrancan", agregó.

Orduna sostuvo que "si no hubiéramos hecho lo que se hizo desde mediados de abril, hubiéramos estado en una situación tenebrosa para principios de mayo", señaló que bajaron los casos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y precisó que "hay un 25 por ciento de liberación de camas en la Ciudad y el conurbano".

En relación a posibles nuevas restricciones, el médico que integra el comité de expertos que asesora al Gobierno recomendó "seguir pensando que cuando haga falta se apliquen las restricciones; la de 9 días ha tenido resultado".

"(El cierre) tuvo acatamiento social por lo previsible y porque fue corto, y me parece que a la comunidad en general no le molestó demasiado ese tipo de restricción, por eso hay que pensarlo como una medida y si se debe tomar, hacerlo y anunciarlo con tiempo", dijo.

E insistió en que "seguramente en algún momento nos haga falta un cierre fuerte, como ahora que Córdoba cerró todo porque estaba con casi una ocupación plena de camas, lo que sí tiene que haber es una racionalidad focalizada por zonas".

"Ayer en la reunión lo que se hizo es una construcción colectiva, todos aportamos, y una de las cuestiones fue sobre las vacaciones de invierno, que no se pueden convertir en un jolgorio dispersador de virus con encuentros humanos, que dos o tres semanas más tarde nos lleven a una crisis sanitaria por no hacer prevención", advirtió.

Al respecto, indicó que "por eso se dejó en la mesa la posibilidad de dividir en dos períodos de siete días las vacaciones; eso nos puede dar, aparte de hacer algo escalonado con respecto a las demás provincias, que sean menos los que circulen por el país".

Además, señaló que eso permitirá una repercusión positiva en la industria del turismo, pero "que sea escalonado y por supuesto siempre con protocolos".

"Esto es parte de lo que quedó en la mesa, sabemos que hay conversaciones con el ministro de Turismo, Matías Lammens; de Interior, Eduardo de Pedro y Educación, Nicolás Trotta, para ver como manejar esto porque si tenemos 15 días de vacaciones esa movilidad masiva hacia el interior o el exterior puede resultar muy perjudicial", concluyó. (Télam)