La médica infectóloga Elena Obieta consideró hoy que es "muy pronto" para evaluar el impacto de las medidas implementadas esta semana para frenar los contagios de coronavirus, aseguró que aún es muy alto el índice de positividad por "arriba del 30%" y remarcó la necesidad de acelerar la campaña de vacunación, junto a mayores testeos y rastreos "porque aislar no sirve como única medida".

"Es muy pronto para medir el impacto de las medidas implementadas esta semana, lo podremos evaluar 14 días posteriores a que se levanten las medidas y comparar qué pasaba dos semanas previas al comienzo", aseguró la especialista a Télam.

Sin embargo, la jefa del Servicio de Enfermedades Transmisibles y Emergentes de la Municipalidad de San Isidro e integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) consideró "poco factible que haya resultados notables con tanta circulación viral".

Con respecto a la situación actual, la médica confirmó que "seguimos con un índice de positividad en los testeos que es extremadamente elevado, arriba del 30%".

"Se está testeando menos de lo que debiéramos, tenderíamos que estar en menos del 10 % de positividad", aseguró y bregó por una aceleración en la campaña de vacunación.

En ese aspecto, Obieta dijo que el ritmo de vacunación "no es el ideal", y puso como ejemplo el escenario diferente que obtuvieron otros países, "con un ritmo del 84 por 100 mil habitantes, por lo menos con una dosis, junto con políticas muy activas de testeos".

"Hay que testear más, rastrear más y vacunar más. Aislar solamente de poco sirve", indicó respecto a las medidas que considera óptimas a llevar a cabo en estos tiempos de alta circulación.

Como en otras oportunidades, la médica afirmó que "no hay peor medida que aquella que no se cumple" y dijo que "quizás serviría optar por medidas en períodos alternados, 14 días de cierre y apertura, "hasta que no bajen de manera significativa la cantidad de casos y haya serenidad en cuidados críticos".

La especialista también consideró que el cumplimiento de las medidas implementadas por DNU del Gobierno nacional "no fue como el del año pasado, aunque dieron cuenta que disminuyó la circulación de personas, sobre todo en el transporte público, entre un 30 y un 50 por ciento".

Obieta consideró como una opción la posibilidad de evaluar el adelantamiento de las vacaciones de invierno escolares, aunque dudó de su efectividad "si solo se realiza en la provincia de Buenos Aires y no en la Ciudad".

"Creo que las escuelas tienen que ser lo último que se cierren y lo primero que se abra, y su cierre solo debe acompañar a la Fase 1, no a la 2 o 3, porque no se puede privar de estudiar a gente que no tiene conectividad mientras siguen muy activos otros sectores", afirmó.

La médica, por último, aconsejó "seguir cuidándonos aún si estamos vacunados, porque si bien la vacuna previene de formas graves y letales de la enfermedad, igual podemos contagiar y transmitir el virus a otros". (Télam)