La fiscal Olimpia Bossi afirmó hoy que aún no está en condiciones de decir "por qué ocurrió" el accidente del funicular en el Piamonte, cerca de Turín, que la semana pasada provocó la muerte de 14 personas.

Mientras tanto prosiguen las averiguaciones con el objetivo de "comprender por qué se rompió el cable y se salió, y si el sistema de frenado tenía defectos", reportó la agencia ANSA.

También se busca determinar si ocurrió, y cuándo, un bloqueo de la cabina debido a la "presión de los frenos" que "bajaba a cero", como el jefe de servicio del funicular, Gabriele Tadini, dijo a los investigadores.

Al menos dos veces intervino (la última el 30 de abril), como se lee en las actas, "la asistencia de los técnicos de la compañía RVS, a la que Leitner -la firma encargada del mantenimiento- confió las intervenciones sobre las centralitas de los sistemas de freno".

También se investiga la relación entre la empresa de Luigi Nerini y Leitner. El empresario, según dijo, pagaba "casi 130.000 euros al año" por las intervenciones y según él "no era deber suyo" la seguridad.

Pero hay que determinar de qué manera planteó la cuestión de los frenos a la empresa de mantenimiento, y se hicieron las averiguaciones necesarias respecto de lo requerido.

Mientras tanto, los imputados siguen brindando versiones cruzadas sobre las anomalías en los frenos que llevaron a desactivar los sistemas de seguridad, en un encadenamiento de hechos que terminó con el cable cortado, el funicular derrumbado y 14 personas fallecidas.

Tadini permanece bajo arresto domiciliario desde hace dos días, y tanto Nerini como el director de la planta, Enrico Perocchio, fueron liberados el sábado por la noche hasta tanto lleguen a alguna conclusión los trabajos judiciales. (Télam)