Las máximas autoridades educativas de la región asumieron hoy el compromiso de trabajar de manera mancomunada "para reducir la desigualdad social y educativa, considerando que la educación es un derecho humano universal y un bien público social para todas y todos los ciudadanos de nuestros pueblos", en el marco de la tercera Reunión de Ministras y Ministros de Educación de América Latina y el Caribe,

Las carteras educativas de 20 países de la región consideraron a la educación como "una inversión esencial e irrenunciable para el crecimiento humano sostenible" y manifestaron la decisión de "fortalecer y diversificar los mecanismos nacionales y regionales de evaluación y monitoreo de la Agenda 2030, de acuerdo con la realidad de los países, con el fin de contar con información confiable y oportuna para guiar nuestras acciones".

Así lo hicieron a través de la denominada "Declaración de Buenos Aires", en el marco de la III Reunión de Ministras y Ministros de Educación de América Latina y el Caribe, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), organizada por el Ministerio de Educación de la República Argentina y la Oficina Regional de Educación de la Unesco.

"Tenemos que aprovechar este momento histórico como una manera de reinventarnos porque muchos de los roles y maneras de relacionarnos en el contexto educativo cambiaron", aseguró el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, tras el encuentro desarrollado en el Palacio San Martín, sede ceremonial de la Cancillería argentina.

"Hay que reimaginar e implementar una educación más pertinente que convoque a la responsabilidad de todos los actores de la sociedad", destacó.

La III Reunión Regional de Ministras y Ministros de Educación tuvo por finalidad dar seguimiento a los avances y desafíos relacionados con la consecución del cuarto objetivo de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, que supone "garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida, para todas las personas".

"Acordamos tomar acciones urgentes para recuperar y transformar nuestros sistemas educativos", señalaron en el sentido de "impulsar una transformación profunda que atienda los factores estructurales y sistémicos que han contribuido a la gran deuda e injusticia educativa que arrastra la región".

Las máximas autoridades educativas realizaron un "pedido expreso" a los organismos financieros internacionales por considerar que "el endeudamiento externo es uno de los principales obstáculos para la restauración de los sistemas educativos regionales", indicaron.

Y finalizaron convocando a toda la comunidad "a reforzar su compromiso por la recuperación educativa en América Latina y el Caribe".

Durante el encuentro, los funcionarios presentes aprobaron una propuesta de fortalecimiento del mecanismo de coordinación educativa regional, que fue incorporada a la Hoja de Ruta para la implementación del Objetivo de Desarrollo Sostenible para el período 2022-2025, de la Unesco. (Télam)