Para sindicalistas como Pablo Moyano de Camioneros o Ramón Muerza de mercantiles, Carlos Rosales, el dueño de Garbarino, es "el señor de los despidos", mientras que para ciertos empresarios se trata de un "hábil negociador" que adquiere compañías en problemas para sanearlas y volverlas competitivas. En las últimas horas Rosales logró comprar tiempo para intentar una solución a la crisis de Garbarino, Compumundo y otras cuatro empresas asociadas, mientras encara negociaciones con el grupo mexicano Copel

Los ejecutivos que Rosales tiene cerca lo escuchan maldecir a diario, por lo bajo, por la difícil situación económica y financiera que atraviesa, casi de manera terminal, la tradicional cadena de venta de electrodomésticos. El tiempo logado fue producto de conseguir que la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos porteña (AGIP) liberara 225 millones de pesos que el ente recaudador tenía retenidos a la firma

En la intermediación con el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta estuvo presente Armando Cavalieri de la Federación Argentina de Empleados de Comercio (Faecys) y, por ese motivo, el dinero que ingresará se dirigirá al pago parcial de los sueldos adeudados de los 3.800 trabajadores que no cobran desde hace cuatro meses. El otro factor que puede darle un poco más de tiempo a Rosales es la posibilidad de que avancen las complejas negociaciones con el gobierno nacional en el ministerio de Producción que conduce Matías Kulfas

No se trata sólo de conseguir ingresar al Repro 2 (programa de recuperación productiva) u obtener subsidios del ministerio de Trabajo sino de conseguir créditos "blandos" del BICE para tener capital de trabajo y poder comenzar a nivelar los pasivos que colocan a Garbarino al borde del concurso de acreedores.  Mientras tanto, Rosales acumula enemigos y reclamos de sindicalistas y empresarios

Por un lado, el sindicalismo de los Moyano que tiene paralizados algunos centros logísticos de la empresa

Otro de los que se subió a la crisis de Garbarino, para hacer política sindical, es el delegado de comercio de COTO, Ramón Muerza, que volverá a intentar desbancar a Cavalieri del sindicato de Empleados de Comercio en las elecciones del 2022

Cavalieri retiene el poder desde el año 1986.   Del otro lado del mostrador, el sector empresarial lo empuja a la quiebra. Cencosud no espera más. Quiere desalojar a Garbarino y a Compumundo de todos los locales que ocupa en sus 16 shoppings

. Negociaciones contra reloj.. Mientras las demandas se acumulan, Rosales negocia con los funcionarios del Estado y con un grupo inversor mexicano

En las dos mesas de negociación realiza el mismo descargo por las razones que lo llevaron a esta situación

Ocurre que todos sus planes para darle valor a estas marcas se vieron entorpecidos por la pandemia de coronavirus y la caída del consumo registrada por las restricciones impuestas por las extensas cuarentenas dictadas por la administración de Alberto Fernández desde el 20 de marzo de 2020.  A sus íntimos les dice: "Nunca pensé en una situación como esta y eso que soy peronista, sin embargo con Macri había lugar para hacer negocios. Todo lo que sucedió en torno a la pandemia me hizo retroceder".. La pandemia y el agravamiento de los problemas.. Cuando asumió la dirección de Garbarino, una empresa con 70 años de presencia comercial, en junio de 2020, Rosales afirmó que "se trata de un enorme desafío que implica la expansión de la mayor cadena de retail del mercado  argentino y la puesta en marcha de un nuevo plan de negocios que integre la ventas físicas con el comercio on line". Pero la pandemia continúo y, a excepción de unas pocas semanas del verano de 2021 en las que el consumo de electrodomésticos repuntó, la crisis económica, la recesión, y los confinamientos, arruinaron el plan de negocios propuesto y hoy Rosales busca un inversor en tiempo de descuento. Y esto es así no sólo por la grave crisis laboral que están atravesando los empleados de Garbarino que llevan meses sin cobrar cuestión que se dirime en el Ministerio de Trabajo sino porque la crisis financiera de Garbarino y  sus subsidiarias están provocando ruidos en el grupo asegurador Prof. Consultados por NA, delegados sindicales que suelen reclamar en la Plaza de Mayo por sus salarios adeudados, afirmaron, "lo peor que puede ocurrir es que se ingrese en convocatoria de acreedores"

"Nos dicen que están negociando con una empresa de capitales mexicanos muy fuerte y esperamos que se llegue a un acuerdo. Si se termina en un concurso lo que sucederá es que se creará un fideicomiso, casi seguro. Los que entren como inversores van a generar esa figura y el síndico deberá designar prioridades de pago entre los acreedores y los trabajadores deberemos estar en primer lugar. Por ello, recomendamos a los compañeros del interior que aguanten y no se consideren despedidos porque si ocurre esto van a terminar últimos en la lista para cobrar algo", indican. Los mexicanos a los que se refiere la fuente gremial son los integrantes de la firma Copel, con quien Rosales intenta llegar a un acuerdo

Copel ya tiene presencia en el país desde hace una década y tiene más de 20 locales en la Argentina con 1.000 operarios en su plantel

Le interesa Garbarino para tener más presencia en las provincias y porque en su market place está incorporando cada vez más electrodomésticos y celulares. Otros a los que no les conviene la convocatoria de acreedores de Garbarino están representadas por las firmas proveedoras de electrodomésticos que acumulan cheques sin fondos de la firma de Rosales.  El fabricante de electrodomésticos Newsan está aguardando por una muestra de buena fe de parte de Garbarino para regularizar, al menos, una parte de las acreencias

Pero "a ningún proveedor comercial le conviene que Garbarino quiebre, cualquier fabricante de electrodomésticos que abastece a la cadena, se encuentra interesado en que la firma continúe operativa", explicaron voceros de Newsan. Rosales negocia contrarreloj para que un inversor extranjero ingrese a Garbarino y aporte fondos frescos que permitan continuar con una reestructuración de la compañía y con las operaciones que a ningún actor involucrado conviene que termine en una convocatoria de acreedores. AD/JC/OM NA