Por Sandra Magirena (MN 65130) y Vilma Rosciszewski, (MN 6546), médicas integrantes de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ).

La mayoría de las niñas llegan a este momento sin información, lo que las lleva a pasar por miedos e inseguridades ¿Por qué es importante educar sobre menstruación antes de que llegue?.

El 28 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Menstruación, tema del que todavía existen muchos tabúes y desconocimientos. Una gran cantidad de niñas llegan al primer periodo sin la información necesaria, lo que puede exponerlas a miedos, embarazos no deseados y cambios corporales que provoquen inseguridades. La educación debe ir más allá de cómo utilizar una toallita y debe brindar herramientas para que la llegada del periodo no sea una sorpresa.

El último estudio de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) en mujeres adolescentes muestra un promedio de edad de menarca de 12 años. Pero la primera menstruación no es algo que aparece sorpresivamente de un día para el otro, sino que el cuerpo va dando señales, como el crecimiento del pecho, la aparición del vello púbico y el flujo vaginal.

Es muy importante que las mujeres conozcan desde pequeñas su cuerpo, para que al llegar a la pubertad conozcan los cambios que van a ocurrir y puedan hablar libremente de ese proceso.

Desde la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (SAGIJ) focalizamos en la importancia de la dupla madre/padre-hija, para quitar mitos y miedos que todavía existen. La necesidad de hablar estos temas en casa, junto a la importancia de enseñar Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas serán claves para que las niñas accedan a la información de manera correcta.

La menstruación ha sido tabú durante muchos años alrededor del mundo, significando un estigma social, un acto impuro, una cuestión sagrada, entre otras. Incluso, hasta no hace mucho tiempo, la menstruación no era nombrada, y era un tema que solo se hablaba a escondidas y entre mujeres.

Se ha avanzado, pero aún queda mucho por hacer. Debemos recordar que son los adultos los primeros que tienen que aprender a tener una relación sana con la menstruación para poder transmitirla de forma correcta.

Recomendamos hablar con las niñas de los cambios corporales que se producirán, porque y para qué suceden, y como cuidar cada parte del cuerpo, facilitarles todas las opciones de productos para puedan elegir cuál le resulta más cómoda y eficaz para realizar sus actividades sin molestias y preocupaciones, y luego de la primera menstruación será fundamental iniciar las consultas con él o la ginecóloga. (Télam)