Una colección de más de 600 monedas grecorromanas, que habían sido robadas del Museo Histórico Nacional, fueron restituidas hoy a esa institución después de haber sido recuperadas mediante un operativo realizado por el Departamento Protección del Patrimonio Cultural de la Policía Federal Argentina durante el año pasado.

El Ministerio de Seguridad informó a través de un comunicado que la colección es de las más importantes de su tipo en la región y posee un valor incalculable en el mercado de coleccionismo internacional.

mONEDAS "Nuestro agradecimiento a la Policía Federal Argentina, fundamentalmente a Interpol, por la investigación y la tarea que llevaron adelante, en defensa de nuestro patrimonio, y para que esta colección pueda volver al Museo Histórico Nacional. Se trata de una colección de enorme valor numismático e histórico con lo cual ha sido muy importante esta recuperación; ahora continuaremos trabajando con nuestros museos para cuidar nuestro patrimonio histórico que le pertenece a todas y todos los argentinos", expresó el ministro de Cultura, Tristán Bauer.

Por su lado, la ministra de Seguridad, Sabina Frederic señaló: "para mí es una gran satisfacción estar aquí en el Museo, acompañando la restitución de estas monedas tan valiosas del patrimonio cultural argentino. Quiero destacar la tarea que ha hecho la Policía Federal Argentina para identificar a los responsables y el trabajo que realizaron las y los trabajadores de la fuerza para que la inmensa mayoría de las monedas robadas puedan estar hoy aquí en el Museo".

El procedimiento, que permitió recuperar las monedas, tuvo su punto de partida en marzo de 2020 cuando, a pedido de la Fiscalía Federal N° 9, a cargo del Dr. Guillermo Marijuán, se inició una importante investigación a raíz de una denuncia que había recibido el magistrado.

La colección numismática del museo data de 1823 cuando Bernardino Rivadavia compra a M. Dufresne de Saint-Leon una colección de monedas griegas y romanas que habían pertenecido a R. P. Casone, guardián del Gabinete de Medallas del Vaticano.

El denunciante, un coleccionista de numismática, aseguró haber recibido de buena fe un lote de monedas coleccionables y, con la ayuda de un experto, se determinó que podrían ser las piezas robadas.

Como parte del trabajo de la PFA, se confirmó, mediante una comunicación con el Museo Histórico Nacional, el faltante de unas 948 monedas de la colección que había sido adquirida en 1823 por el entonces presidente Bernardino Rivadavia; la misma no se encontraba en exhibición, sino que estaba resguardada en un depósito especialmente acondicionado y con acceso restringido para el personal del establecimiento.

A partir de ello, las y los detectives de la Policía Federal lograron individualizar a tres personas, empleadas del lugar, que habían hurtado las piezas históricas para luego comercializarlas en el mercado negro.

Como paso siguiente, la Fuerza Federal incorporó el pedido de secuestro de la totalidad de las monedas a nivel nacional mediante su inclusión en la Base de Datos de Bienes Culturales Sustraídos de la PFA y en el plano internacional en la Base de Datos de Obras de Arte Robadas de INTERPOL, cuyo acceso alcanza a los 194 países miembros del organismo.

Con todo lo recolectado durante la investigación, el Juzgado Federal nro. 12, a cargo del Dr. Rodolfo Canicoba Corral, ordenó una serie de allanamientos en el Museo y en domicilios particulares vinculados a los investigados. El resultado fue la detención de los tres sospechosos, la recuperación de 604 monedas históricas y la incautación de teléfonos celulares y dinero en efectivo.

La colección numismática del museo data de 1823 cuando Bernardino Rivadavia compra a M. Dufresne de Saint-Leon una colección de monedas griegas y romanas que habían pertenecido a R. P. Casone, guardián del Gabinete de Medallas del Vaticano.

Esta colección numismática, luego pasaría a formar parte del Museo Público de Buenos Aires creado por decreto de Rivadavia; dicha colección abarca un arco histórico que parte del siglo V a.C y llega hasta el siglo VI d. C.

Más adelante, en enero de 1947, la colección fue transferida al Museo Histórico Nacional a través de un decreto presidencial.

En 2017, se inició un proceso de puesta en valor y regularización de la situación patrimonial de las 1.692 monedas griegas y romanas antiguas.

Los dos objetivos centrales fueron: poner en valor la colección numismática a partir de la identificación, descripción, catalogación y la digitalización, y por otro lado, reorganizar los espacios de guarda de la colección a partir de la evaluación del estado de conservación de las mismas.

Durante el acto de entrega y su rúbrica oficial estuvieron presentes, además, el director del Museo Histórico Nacional, Gabriel Di Meglio y el jefe de la Policía Federal Argentina, Juan Carlos Hernández. (Télam)